Líderes de la UE intentan controlar precios en nueva cumbre marcada por el veto de Orbán a Ucrania

Archivo - Consejo Europeo reunido en Bruselas en la cumbre ordinaria de octubre.

En Bruselas, los líderes de los 27 países de la Unión Europea se reúnen este jueves en una cumbre del Consejo Europeo con el objetivo principal de encontrar soluciones para frenar el aumento de los precios de la energía, provocado por el conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo de Irán del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el transporte mundial de petróleo y gas.

Esta reunión se da en un contexto complicado, ya que persiste el bloqueo por parte de Hungría a un préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania para ayudarle a cubrir sus emergentes necesidades económicas. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, calificó el veto, manteniéndose firme, como “completamente inaceptable”, pero fuentes diplomáticas no prevén un cambio en la postura de Budapest.

Originalmente, la cumbre estaba prevista para continuar las discusiones sobre competitividad que empezaron en una reunión informal en febrero, pero la actualidad política ha puesto el foco en la crisis de Oriente Próximo y sus repercusiones financieras, así como en las disputas entre Ucrania y los países de Hungría y Eslovaquia a causa del oleoducto Druzhba.

  1. Presión de Ucrania y bloqueos políticos
  2. Conflicto en Oriente Próximo y seguridad marítima
  3. Precios energéticos y competitividad en la UE

Presión de Ucrania y bloqueos políticos

La sesión comenzará con una intervención en línea del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien explicará cómo la situación en Irán está influyendo en la invasión rusa a su país. Zelenski insistirá en la aprobación por parte de la Unión Europea del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia y la financiación urgente que Ucrania demanda, con un primer desembolso esperado para abril.

Fuentes diplomáticas califican de “calamitoso” que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mantenga el veto al préstamo aprobado en diciembre de manera unánime, ya que las decisiones del Consejo Europeo son legalmente vinculantes. No existe precedentes de un líder que cuestione tan abiertamente una resolución adoptada a nivel de jefes de gobierno.

La expectativa es que la mayoría de los miembros no acepten las nuevas condiciones que Hungría impone para desbloquear la ayuda a Ucrania, con lo que no se espera un acuerdo sobre este tema ni sobre el nuevo paquete de sanciones a Rusia, vetado también por Eslovaquia. Al mismo tiempo, Kiev es acusada de impedir el paso de crudo ruso hacia estos países mediante el oleoducto Druzhba, afectado por un ataque ruso.

A pesar de que Ucrania accedió a la petición de Ursula von der Leyen y António Costa para inspeccionar el estado del oleoducto y acelerar su reparación, el conflicto político en torno a esta infraestructura sigue siendo un obstáculo para la unidad del bloque.

Conflicto en Oriente Próximo y seguridad marítima

Durante la cumbre, otro punto clave será la escalada del conflicto en Oriente Próximo y las violaciones del Derecho Internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, participará en un almuerzo con los líderes europeos para discutir la posible creación de un mecanismo que garantice la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.

El documento de conclusiones apunta a un llamado a la desescalada y al respeto total de las normas internacionales por todas las partes involucradas. Se expresará condena firme a los ataques militares indiscriminados de Irán contra países vecinos, aunque se evita hacer referencias directas a Estados Unidos o Israel, reflejando las limitaciones para alcanzar consenso entre los miembros.

La Unión Europea reafirma su compromiso con la seguridad y los intereses en la región y contempla aumentar los recursos para las misiones marítimas Aspides y Atalanta. Sin embargo, se aclara que este refuerzo debe respetar los mandatos vigentes, descartando de momento una misión específica para el estrecho de Ormuz.

El programa también incluye un breve debate sobre el apoyo a la Autoridad Palestina y su futuro en Gaza y Cisjordania, además de respaldar la estabilidad del Gobierno libanés y la provisión de ayuda humanitaria ante la crisis de desplazados causada por ataques israelíes contra objetivos vinculados a Hezbolá, que han dejado más de 950 víctimas en Líbano.

Precios energéticos y competitividad en la UE

La evolución de los precios de la energía será un tema central, en un momento de gran tensión en los mercados internacionales y mientras las instituciones comunitarias analizan medidas para aliviar la factura energética de los ciudadanos y empresas.

Según el borrador de conclusiones, los líderes insisten en la necesidad de actuar sobre los diferentes factores que influyen en el precio de la electricidad. Esto incluye desde el coste de los combustibles y los impuestos hasta el desarrollo de las redes y el sistema de comercio de emisiones (ETS).

Además, defienden una respuesta conjunta frente al impacto del conflicto en Oriente Próximo y recalcan que la transición energética sigue siendo la mejor estrategia para reducir dependencias, aumentar la resiliencia y disminuir los precios estructurales de la energía.

Esta discusión forma parte de una agenda más amplia llamada ‘Una Europa, un mercado’, que busca impulsar la integración del Mercado Único y mejorar la competitividad de la UE en un entorno global complejo.

El borrador destaca la urgencia de reducir dependencias estratégicas y fortalecer la autonomía económica europea, con medidas que protejan sectores clave frente a competencias desleales y prácticas coercitivas en el ámbito internacional.

Se subraya también la importancia de eliminar los obstáculos que fragmentan el mercado interior y dificultan el desarrollo empresarial, favoreciendo que las compañías operen sin cargas innecesarias para alcanzar su máximo potencial en toda la Unión.

Entre las propuestas concretas, figuran la simplificación normativa y la reducción de trámites administrativos, especialmente dirigidas a pymes y startups, en línea con el reciente planteamiento de la Comisión para establecer un régimen legal común opcional a nivel europeo.

Finalmente, los líderes apuestan por acelerar la digitalización de procesos, fortalecer la industria europea, fomentar la innovación y avanzar en la integración de los mercados financieros, esenciales para canalizar inversión y reforzar la competitividad global de la Unión Europea.