Orden judicial libera a un niño latino de 5 años y a su padre detenidos por ICE
Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años, y su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, ya han vuelto a casa. Su detención por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minnesota, el 20 de enero, desató una tormenta política y social que no dejó indiferente a nadie.
El regreso se produjo tras una orden judicial de urgencia. Un juez federal intervino y el caso, que ya generaba protestas y titulares en todo el país, dio un giro en cuestión de horas.
Mientras crecen las preguntas sobre cómo se desarrolló la operación, siguen chocando las versiones: lo que relatan responsables escolares, lo que niega el ICE y lo que sostiene el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Los detalles importan, y aquí está todo lo que se sabe.
- Vuelta a casa tras la liberación en Texas
- Una detención que encendió protestas y debate nacional
- Versiones enfrentadas y la defensa del proceso de asilo
Vuelta a casa tras la liberación en Texas
El congresista demócrata por Texas Joaquín Castro informó el domingo de que Liam Conejo Ramos y su padre habían salido del centro de detención de Dilley, en Texas, y habían regresado a Minneapolis. El anuncio llegó tras días de presión pública y una atención mediática creciente.
Castro resumió el momento con una frase que se hizo viral: "Liam ya está en casa. Con su gorro y su mochila". La liberación se produjo después de que el juez federal Fred Biery aceptara una solicitud de emergencia presentada por el abogado de la familia y ordenara su salida el sábado.
En su resolución, Biery cargó duramente contra lo ocurrido y calificó la detención como motivada por una "perfida sed de poder desenfrenado". Además, dejó por escrito un reproche directo al enfoque aplicado: "El caso tiene su origen en la persecución mal concebida e incompetentemente aplicada por parte del gobierno de cumplir con las cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si ello supone traumatizar a los niños".
El magistrado, nombrado por el expresidente estadounidense Bill Clinton, apuntó también a un problema de fondo: las deportaciones dentro del sistema migratorio de Estados Unidos, según indicó, deberían ejecutarse con una política más ordenada y humana que la actual.
Una detención que encendió protestas y debate nacional
La detención del padre y el hijo provocó protestas frente al centro donde permanecían recluidos y alimentó una indignación nacional. En paralelo, el DHS trató de marcar distancia con lo sucedido y aseguró en un comunicado: "El ICE NO persiguió ni detuvo a ningún niño".
Antes de la liberación, Castro había escrito en redes sociales que el menor lo estaba pasando mal lejos de su familia, de sus compañeros de clase y de su hogar. También se sumó la congresista demócrata de Minnesota Ilhan Omar, conocida por sus críticas al ICE.
Tras confirmarse el regreso, Omar publicó: "Liam ya está en casa y estamos muy agradecidos a (Joaquín Castro) por viajar a Minneapolis con él y su padre". Y añadió: "Bienvenido a casa, Liam".
Mientras tanto, el DHS trasladó a CBS News (socio de la BBC en Estados Unidos) un mensaje político más amplio sobre su línea de actuación: "la Administración Trump se compromete a restaurar el estado de derecho y el sentido común en nuestro sistema de inmigración, y seguirá luchando por la detención, el encarcelamiento y la expulsión de los extranjeros que no tienen derecho a estar en este país".
Versiones enfrentadas y la defensa del proceso de asilo
Sobre lo ocurrido durante la operación del ICE, existen relatos opuestos. Responsables de la escuela a la que asistía Ramos sostienen que el niño acababa de llegar a casa desde el preescolar cuando un agente le pidió que llamara a la puerta para comprobar si había alguien más dentro.
Según un responsable del centro, otro adulto que vivía en la vivienda pidió que dejaran entrar al menor, pero se le negó. Además, Mary Granlund, miembro del consejo escolar, dijo que estaba presente y que ofreció llevarse a Ramos, pero aun así fue detenido.
En una publicación en X, el ICE negó que el niño hubiera sido detenido. Y lanzó esta versión de los hechos: "Un extranjero ilegal delincuente ABANDONÓ a su hijo mientras huía de los agentes del ICE, y nuestros agentes se aseguraron de que el niño estuviera a SALVO del frío glacial".
La agencia añadió: "El ICE intentó en múltiples ocasiones que la familia que se encontraba dentro de la casa se hiciera cargo del niño. Se negaron a aceptar la custodia del niño. El padre dijo a los agentes que quería que el niño se quedara con él". En la misma línea, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, dijo a los periodistas que el ICE no tuvo otra opción porque "el padre huyó".
En el plano legal, también hay choque frontal. El DHS sostiene que ambos entraron ilegalmente en Estados Unidos. Sin embargo, Marc Prokosch, abogado de la familia, afirma que siguieron el procedimiento para pedir asilo al llegar desde Ecuador en 2024.
Prokosch indicó que entraron por un puerto de entrada, usaron la aplicación CBP One, pidieron cita, se presentaron ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y compartieron su información con el Gobierno. Y remató: "Esta familia no estaba eludiendo al ICE de ninguna manera. Estaban siguiendo todos los protocolos establecidos para solicitar asilo, se presentaron a las audiencias judiciales y no suponían ningún riesgo para la seguridad ni de fuga, por lo que nunca deberían haber sido detenidos", añadió Prokosch.