El Papa celebra su primera Misa de Resurrección y llama a dejar las armas

Misa del Papa León XIV de domingo de resurrección
  1. Mensaje del papa León XIV en la misa de Resurrección
  2. Llamado por la paz y la justicia en el mundo
  3. Recordando al papa Francisco

Mensaje del papa León XIV en la misa de Resurrección

En la mañana del Domingo de Pascua, el papa León XIV presidió la primera misa de Resurrección de su pontificado, desde la logia de la Basílica de San Pedro frente a unas 50.000 personas, según Vatican News. Durante su bendición 'Urbi et Orbi', hizo un emotivo llamado a la paz y denunció una “globalización de la indiferencia”, alertando sobre la indiferencia ante la pérdida de miles de vidas en distintos conflictos armados alrededor del planeta.

El Pontífice subrayó la importancia de que las armas sean abandonadas por quienes las poseen. Rechazó la idea de una paz impuesta a la fuerza, reivindicando un acercamiento mediante el diálogo, que no busque dominar, sino encontrarse con el otro. Además, destacó que nos estamos acostumbrando a la violencia, aceptándola con resignación y perdiendo la sensibilidad ante la muerte de tantas personas.

Para él, la paz que entrega Jesús no es solo el cese del ruido de las armas, sino una transformación profunda del corazón. Citando a san Agustín, invitó a amar la resurrección, afirmando firmemente que el mal no tiene la última palabra porque fue vencido por Cristo resucitado. Por último, anunció una vigilia de oración por la paz en la Basílica de San Pedro para el próximo sábado 11 de abril.

Llamado por la paz y la justicia en el mundo

En su homilía, León XIV expresó un fuerte rechazo a la guerra y a las injusticias que afectan a la humanidad. Enumeró los males que enfrentamos, como la brutal violencia de las guerras, la idolatría al lucro que explota los recursos naturales y los abusos que perjudican a los más vulnerables.

El papa advirtió que la amenaza de la muerte nos afecta de manera interna y externa: los pecados, las decepciones, las soledades y los resentimientos enfriaron la alegría y la esperanza. Destacó las dificultades cotidianas como la tristeza, el cansancio y el sufrimiento, que pueden hacer sentir que no hay salida a ciertas situaciones.

El Pontífice invitó a ver la Resurrección de Cristo como un remedio frente a estas pruebas y motivó a los fieles a ser portadores de esperanza. Animó a seguir el ejemplo de María Magdalena, llevando el mensaje de vida donde todavía persista la sombra de la muerte. La misa se realizó frente a miles de personas en la Plaza de San Pedro y sus alrededores, concluyendo con una bendición para que Cristo nuestra Pascua traiga paz a todo el mundo.

Recordando al papa Francisco

Durante la celebración, hubo un recuerdo especial al papa Francisco, fallecido el día después del Domingo de Pascua del año anterior. Se destacó su última bendición 'Urbi et Orbi' del 20 de abril de 2025, cuando saludó a todos con un “buena Pascua” y deseó la bendición del Señor sobre la humanidad.

En ese mensaje, leído por Diego Ravelli, maestro de ceremonias pontificias, Francisco hizo un llamado urgente al cese del fuego en Gaza, la liberación de los rehenes y el desarme como camino para un mundo sin guerras. Recordó que sin un desarme verdadero la paz es imposible y alertó contra la carrera armamentista. Concluyó que la luz de la Pascua invita a derribar barreras políticas y económicas que generan divisiones y sufrimiento.