Reino Unido anuncia una proceso minucioso de desescalada que culminará a finales de junio

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Boris Johnson presentaba este lunes la hoja de ruta de la desescalada del tercer confinamiento del coronavirus. "Ya se puede ver el final". Este fue el mensaje optimista que envió el primer ministro. El plan será escalonado en los próximos cuatro meses y las restricciones se eliminarán con precaución, ya que quiere que sea un plan definitivo.

La hoja de ruta cuenta con cuatro fases escalonadas hasta finales de junio. Entre cada una de las fases habrá cinco semanas de diferencia para poder evaluar el impacto de la rebaja de restricciones y otra para comunicar la nueva etapa. El plan dependerá en gran medida del nivel del contagio del virus, que sigue estando por encima de los 10.000 positivos y 170 muertos diarios, además del avance del proceso de vacunación. Ya se ha vacunado al 26’6% de la población, 17,7 millones de personas. El objetivo de Johnson es que el 100% de la población esté vacunada antes del 1 de julio.

Habrá fechas de referencia. La primera será cuando se reabren todos los colegios de primaria y secundaria, el 8 de marzo, mientras el sindicato de profesores califica esta decisión de "locura". Consideran que este plan podría prolongar el "ciclo perjudicial de escolarización interrumpida".

La decepción de los maestros

Por su lado, el grupo de asesores científicos para emergencias del gobierno advirtió, en un documento, que la apertura de las escuelas de primaria y secundaria podría incrementar los contagios en un 50%. Para evitar esto proponía una reapertura gradual, abriendo primero las escuelas de primaria y despues las de secundaria. Y es que, además, un estudio que se publicó pocas horas después de que se presentara la hoja de ruta, revela que los maestros tienen un mayor riesgo de dar positivo en la prueba de Covid que la mayoría de las otras ocupaciones, contrariamente a lo que dice el gobierno.

En esta misma fecha, también abrirán algunos cursos universitarios en los que los estudiantes tengan que realizar prácticas presenciales. Pero será a partir del 29 de marzo cuando se permitirá que un máximo de seis personas o dos núcleos familiares o de dos casas distintas puedan reunirse en espacios exteriores. "Ya no se pedirá legalmente a los ciudadanos que permanezcan en sus domicilios", afirmó Johnson. Aun así la gente seguirá teletrabajando y continuarán recomendando minimizar los viajes.

La segunda fase dará comienzo el 12 de abril. A partir de este día se permitirá que los negocios no esenciales como tiendas, peluquerías, gimnasios o piscinas reabran las puertas. En la tercera fase, que no comenzará antes del 17 de mayo, se eliminarán limitaciones de reunión en sitios abiertos y se reabrirán pubs y restaurantes. Áreas de juegos, cines y teatros también volverán a abrir al público. Se permitirán todo tipo de eventos, con la posibilidad de requerir pruebas diagnósticas de la COVID-19.

La vuelta a una cierta normalidad

La cuarta y última fase, en la que el Reino Unido recuperará la normalidad si todo va según lo previsto por el gobierno, empezará el 21 de junio. Se relajarán todas las restricciones relacionadas con el contacto social y podrán volver a celebrarse, según Johnson, grandes eventos, como bodas, y la entrada de espectadores en estadios de fútbol. "Un año miserable dará paso a una primavera y a un verano que serán muy diferentes e incomparablemente mejores a lo que vemos hoy a nuestro alrededor", expresó Johnson.

Cuando la recuperación lleve a cierta sensación de normalidad, el gobierno espera que ya se haya vacunado a toda la población. "Siempre debemos ser humildes ante la naturaleza y debemos ser cautelosos. Pero realmente también creo que el programa de vacunación ha cambiado drásticamente las probabilidades a nuestro favor". Las restricciones de distanciamiento social y de trabajar desde casa se mantendrán hasta el 21 de junio como muy pronto. Johnson dijo que, gracias al programa de vacunación "ahora estamos viajando en un camino de sentido único hacia la libertad", pero advirtió que ninguna vacuna no es "100% efectiva", lo que significa que "tenemos que ser realistas" y ser conscientes de que "no seremos capaces de erradicar esta enfermedad".