Golpe al cártel de Sinaloa: Policía y DEA tumban red de metanfetamina en mármol

La Policía y la DEA desmantelan la red del cártel de Sinaloa que enviaba metanfetamina oculta en mármol

La Policía Nacional ha dado por desmantelada la organización criminal hispano-mexicana vinculada al cártel de Sinaloa, en la segunda parte de la 'Operación Saga', desarrollada junto con agentes de la DEA de Estados Unidos. Según la investigación, la red estaba relacionada con un punto clave de abastecimiento de metanfetaminas en Europa mediante un método de ocultación en piedras de mármol.

El operativo se ha saldado con nueve detenidos. Entre ellos figura un integrante del cártel de Sinaloa que permanecía oculto en un piso de Madrid y que, de acuerdo con la Policía Nacional, cobraba 2.500 euros al mes a cambio de guardar silencio.

También fue arrestado el propietario de una empresa de mármol. En el registro de una de sus naves, los agentes localizaron cerca de tres millones de euros escondidos en un búnker bajo el suelo.

  1. Operación conjunta y detenciones
  2. Inicio de la investigación y primera fase
  3. Envíos detectados: estatua y marihuana
  4. Registros, dinero oculto y conexiones

Operación conjunta y detenciones

La Policía Nacional ha informado de que la segunda parte de la 'Operación Saga' se ha cerrado con nueve arrestos. Los investigados han sido puestos a disposición judicial como presuntos responsables de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales.

Entre los detenidos se encuentra un miembro del cártel de Sinaloa que, según los agentes, permanecía escondido en Madrid, con salidas mínimas del domicilio. La investigación apunta a que recibía un pago mensual de 2.500 euros para no delatar a la estructura.

Inicio de la investigación y primera fase

La investigación está dirigida por el Juzgado de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional. El origen de las diligencias se sitúa en 2023, con la primera fase de la 'Operación Saga', que permitió intervenir 1.800 kilos de metanfetamina.

Aquel dispositivo derivó en la segunda mayor intervención de metanfetaminas registrada en Europa. Según la Policía Nacional, el entramado operaba en distintos puntos, con actividad en Tenerife, Madrid, Valencia y Alicante, desde donde se sostenía el abastecimiento de drogas de síntesis.

Tras ese golpe, los investigadores detectaron movimientos para reactivar la estructura financiera. La información recabada indicaba que nuevos miembros asentados en España y México estaban intentando reestructurarse y mantener la operativa.

Envíos detectados: estatua y marihuana

En julio de 2024, los agentes localizaron un nuevo intento de envío: 40 kilos de metanfetamina ocultos en la base de una estatua de más de un metro y medio de altura con destino a Tenerife. La actuación permitió detener al receptor, identificado como un histórico narcotraficante de la isla.

De forma paralela, en septiembre se logró identificar a un miembro del cártel de Sinaloa oculto en un piso. La Policía Nacional lo relaciona con la introducción y custodia de los 1.800 kilos intervenidos en Alicante durante la primera fase de la 'Operación Saga'.

La investigación también llevó a interceptar una remesa de 38 kilogramos de marihuana enviada a Finlandia. Con apoyo de la Aduana del país, fue detenido el receptor, que se había desplazado allí únicamente para hacerse cargo de la sustancia.

Registros, dinero oculto y conexiones

Las averiguaciones permitieron dos arrestos considerados clave por los investigadores. Uno de ellos fue el de un empresario que, presuntamente, utilizó su empresa legal de mármol para introducir metanfetamina oculta en piedras importadas desde México.

En el registro de una nave industrial vinculada a esta línea de investigación, los agentes hallaron cerca de tres millones de euros en un búnker construido bajo el suelo. Además, se localizó al líder de una red criminal de narcotransportistas, señalado como responsable de coordinaciones operativas entre Dubai y México, así como de la actividad del resto de integrantes.

En total se practicaron registros en siete domicilios: Valencia (2), Alicante (3), Málaga (1) y Madrid (1). En esas actuaciones se intervinieron siete relojes de lujo, siete teléfonos móviles, dispositivos de geolocalización y munición.

La operación se ha cerrado con nueve detenidos por pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales, con tres ingresos en prisión. Con este resultado, la Policía Nacional da por desarticulado el entramado, considerado por los investigadores como el más potente de Europa en el tráfico de drogas de síntesis.