Trump acusa a España de conducta inapropiada y un psicólogo ofrece un análisis

Àlex Letosa, psicólogo y logopeda especializado en educación y crianza, y director del Centro Camina en Barcelona, ha realizado un análisis preocupante tras las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este amenazó con "cortar todo el comercio" con España por considerar que el país es "realmente malo" tanto con EE. UU. como con la OTAN.

Trump afirmó en una entrevista que "creo que no están cooperando en absoluto. Creo que se han portado muy mal, muy mal. Quizás cortemos el comercio con España". Además, cuestionó el papel de España respecto a la OTAN: "No sé qué está haciendo España. La situación con la OTAN es muy mala".

En estas palabras, Letosa detecta un aspecto psicológico especialmente llamativo. Destaca que Trump califica a España con epítetos como "muy malos, nada buenos", un juicio que simplifica excesivamente la realidad.

El riesgo del pensamiento simplificado en política

Letosa observa que reducir un conflicto complejo a una dicotomía de buenos y malos es un pensamiento infantil. Cuestiona: ¿se trata de política internacional o de una disputa propia de un patio de colegio?

@alexletosa El pensamiento dicotómico de Trump: cuando la política internacional se convierte en un patio de escuela Atención a estas declaraciones de Donald Trump de hoy mismo sobre España. Hay algo psicológicamente muy llamativo. Dice: «Han sido muy malos, muy malos, nada buenos». Y uno piensa: ¿esto es política internacional o un patio de una escuela? Porque cuando alguien reduce un conflicto complejo a buenos y malos, está usando un tipo de pensamiento muy primario. En psicología lo llamamos pensamiento dicotómico. Todo es blanco o negro, conmigo o contra mí. Es el tipo de razonamiento que vemos en los niños más pequeños cuando dicen: «Él es malo porque no ha jugado conmigo». Pero en política internacional, la realidad es muchísimo más compleja. Las relaciones entre países, como dentro de la OTAN, por ejemplo, implican acuerdos, negociaciones, intereses económicos, compromisos militares, no etiquetas morales infantiles. Cuando un líder habla así, simplifica el mundo para hacerlo emocionalmente comprensible a su audiencia. Es una estrategia muy eficaz, pero también muy peligrosa, porque cuando divides el mundo en buenos y malos, dejas de analizar, empiezas a reaccionar, dejas de entender la complejidad humana... Y la política internacional no debería funcionar como una pelea en un patio de un colegio. Debería funcionar como política Spain, I think they've been very bad. Very bad. Not good at all. think we may cut off trade with Spain. I don't know what Spain's doing. They've been very bad. NATO, they get protected. They don't want to pay #PsicologíaPolítica #DonaldTrump #PensamientoDicotómico #PolíticaInternacional #OTAN ♬ sonido original - Àlex Letosa - Psicólogo

Explica que, en psicología, este modo de razonar se conoce como “pensamiento dicotómico”: la visión del mundo se divide en blanco o negro, conmigo o contra mí. Este patrón se muestra típicamente en niños pequeños que etiquetan a sus compañeros como “malos” solo por no jugar con ellos. Sin embargo, la política internacional incluye múltiples factores como acuerdos, intereses económicos y compromisos militares, que no pueden resumirse con etiquetas simplistas.

Estrategia comunicativa y sus peligros

El experto reconoce que esta forma de simplificación tiene un efecto comunicativo potente y puede ser muy eficaz para conectar con la audiencia. No obstante, también resulta peligrosa porque impide un análisis profundo y una comprensión real de la complejidad humana y política.

Para Letosa, la política internacional no debería emular una disputa entre niños en un colegio, sino basarse en la negociación y el entendimiento. Señala que un líder que utiliza esta retórica está buscando reducir complejidades para hacerlas emocionalmente comprensibles, aunque ello distorsione la realidad.

Durante sus declaraciones, Trump añadió que España mantiene esta actitud desde hace muchos años, aunque reconoció que "el pueblo español es fantástico". En cambio, criticó duramente a sus dirigentes, calificándolos de "no tan buenos", y arremetió contra el Gobierno de Pedro Sánchez por no cumplir con los compromisos en gasto militar.