Bad Bunny vistió Zara en la Super Bowl: así fue su look blanco
Bad Bunny tenía una misión clara en el Levi’s Santa Clara: romper moldes en un escenario que suele ir por caminos muy marcados. Y lo hizo a lo grande, con una actuación de medio tiempo completamente en español en un evento que, con cierta ironía, muchos medios ya llaman “El Super Tazón”.
El show se vivió como algo más que música. La propuesta se movió entre lo festivo y lo político, con guiños directos a la identidad latina en un momento especialmente tenso en Estados Unidos, marcado por deportaciones masivas y redadas callejeras.
Además del despliegue escénico y la lista de invitados, el vestuario también dio que hablar. Esta vez no hubo un diseño imposible de conseguir, sino una elección deliberadamente popular que no pasó desapercibida.
- Actuación en Levi’s Santa Clara
- Homenaje latino y celebrities en primera fila
- Look de Bad Bunny con Zara y Adidas
- Publicidad, moda y mensaje
- Lady Gaga, Luar y la escenografía
- Blanco, MET y símbolos de Puerto Rico
- Grammy, Trump, MAGA y el rumor del chaleco
- Complicidad con Lady Gaga y discurso sobre el ICE
Actuación en Levi’s Santa Clara
La expectación era alta: se daba por hecho que Bad Bunny iba a desafiar convenciones en el estadio Levi’s Santa Clara con una actuación que ya era histórica por un detalle clave, al ser la primera íntegramente en español en el medio tiempo. La promesa se cumplió y, en lugar de ir a lo seguro, el espectáculo se planteó como una declaración cultural.
En el arranque de esa idea, el show se transformó en un reconocimiento a la comunidad latina a escala continental: convirtió el espectáculo en un homenaje a todos los países latinos con un desfile de banderas de todo el continente, una imagen que dejó claro el tono de la noche.
Homenaje latino y celebrities en primera fila
La presencia de caras conocidas se hizo evidente y no se planteó como un simple guiño: Pedro Pascal, Cardi B y KarolG aparecieron como parte visible de un entorno social que conectaba con una comunidad, la latina, formada por 65 millones. La puesta en escena buscó reforzar esa idea de pertenencia y de orgullo compartido.
Entre los momentos más comentados estuvo la invitación a Lady Gaga para sumarse a una celebración con aire niuyorican. La cantante apareció luminosa con un vestido folclórico azul y, junto a Bad Bunny, interpretó Die with a smile, un tema cargado de simbolismo en un año atravesado por deportaciones masivas y redadas callejeras.
Look de Bad Bunny con Zara y Adidas
También se esperaba que el artista rompiera esquemas desde la ropa, ya que Benito Antonio Martínez Ocasio suele apostar por estilismos de grandes diseñadores que difuminan barreras de género. Sin embargo, en esta ocasión optó por un enfoque más contenido, con un conjunto fácil de leer y una firma de alcance masivo.
La marca elegida fue global, pero con origen hispanohablante: Zara. La elección destacó precisamente por lo directa y reconocible en un evento de máxima exposición, donde cada detalle suele estar medido.
Publicidad, moda y mensaje
El conjunto se movía en una paleta crema y estaba compuesto por dos piezas. Arriba, una sudadera acolchada de algodón con inspiración deportiva, parecida a la de un linebacker de fútbol americano, con el número 64 bordado como referencia al año de nacimiento de su madre, Lysaurie Ocasio. Debajo se veía una camisa con corbata.
Abajo, llevó pantalones chinos y zapatillas de deporte vinculadas a su propia colaboración con Adidas. En la muñeca, un Royal Oak de Audemars Piget en oro. El trabajo de estilismo corrió a cargo de sus colaboradores habituales Storm Pablo y Marvin Douglas Linares.
En un escenario como la Super Bowl, uno de los mayores escaparates publicitarios del mundo, la aparición de marcas no suele responder al azar. Tampoco se interpretó como casual la implicación de firmas en una propuesta como la de Bad Bunny, marcada este año por connotaciones políticas.
Que el cantante se mostrara con una marca popular en un momento así, y no con una pieza de diseñador inalcanzable, también funcionó como mensaje: un gesto entendible para una audiencia masiva, alineado con el tono comunitario del espectáculo.
Lady Gaga, Luar y la escenografía
Uno de los picos del show llegó cuando Lady Gaga apareció en un escenario cuya decoración mezclaba referencias a las calles del país natal de Bad Bunny, Puerto Rico, y a Nueva York, ciudad donde ambos tienen raíces. La propuesta visual unió esos dos mundos sin necesidad de explicaciones.
Para esa actuación, Lady Gaga vistió un diseño azul celeste con cuerpo fruncido y falda con vuelo plisada al bies, firmado por Luar. Sobre el corazón llevaba flores, entre ellas un hibisco rojo, la flor de Puerto Rico. Luar es una firma estadounidense con alma latina, dirigida creativamente por el diseñador dominicano-estadounidense Raul López, afincado en Brooklyn, que compartió imágenes del show y detalles de la prenda en su cuenta de Instagram.
En ese punto, Bad Bunny ya había dejado atrás la sudadera. El cambio fue hacia una línea más clásica: una chaqueta de esmoquin blanca, cruzada con doble fila de botones, combinada con pantalones de pata ancha.
El resultado fue una imagen muy reconocible, la de un galán latino de corte tradicional, en contraste con el inicio más deportivo del look.
Blanco, MET y símbolos de Puerto Rico
El blanco no es un color cualquiera en su repertorio estético. Ha estado presente en momentos mediáticos destacados, como cuando asistió al baile del MET con un traje de espalda descubierta y una cola de ocho metros.
Aquella propuesta fue creada para él por el diseñador francés Simon Porte Jacquemus, uno de sus creativos preferidos, con quien ha jugado a incorporar siluetas y detalles marcadamente femeninos.
El homenaje a Puerto Rico mediante su flora nacional tampoco es un recurso nuevo. Ya apareció con ese símbolo en la solapa durante la gala MET de 2024.
En ese caso, el estilismo fue obra de John Galliano, cuando todavía era director creativo de Maison Martin Margiela, reforzando esa continuidad de referencias personales y culturales.
Grammy, Trump, MAGA y el rumor del chaleco
En los días previos, el vestuario de Bad Bunny fue tema de especulación por razones menos festivas. Durante la gala de los Grammy, donde acabó ganando como autor del mejor disco del año, apareció con un traje de Schiaparelli cuya estructura voluminosa alimentó un rumor en redes: que debajo habría un chaleco antibalas.
El clima político contribuyó a esa lectura. Donald Trump mostró públicamente su rechazo a que el cantante puertorriqueño liderara el medio tiempo de este año, y seguidores del movimiento MAGA montaron un espectáculo paralelo al oficial. Con ese ambiente de crispación, crecieron los comentarios sobre su seguridad.
En cualquier caso, el rumor del chaleco no era cierto. La explicación fue técnica y tenía que ver con la construcción de la prenda.
El esmoquin, diseñado por Daniel Roseberry, director creativo de Schiaparelli, incluía una estructura interna con corsé que hacía que el pecho del intérprete se viera más voluminoso de lo habitual.
Complicidad con Lady Gaga y discurso sobre el ICE
En esa misma gala ya se percibía la cercanía con Lady Gaga. Además de su perfil artístico, ella también tiene origen migrante (italiano) y ha sido una defensora constante de los derechos LGTBIQ+, es decir, una woke de manual.
La emoción se hizo visible cuando Bad Bunny pronunció un discurso contra el ICE y las políticas migratorias de la actual Administración, un momento que ella vivió con lágrimas, reforzando el tono de apoyo y complicidad que luego se trasladó al gran escenario del medio tiempo.