¿Brocha o esponja para la base de maquillaje? ¿Cuál es mejor?

Las bases de maquillaje varían tanto como las necesidades y gustos de cada piel. No solo el acabado, ya sea más luminoso o mate, influye en el resultado final. La herramienta de aplicación también juega un papel decisivo en cómo quedará el maquillaje sobre el rostro.

Las preferencias suelen dividirse entre quienes usan brocha, los que optan por la esponja o aquellos que aplican la base con los dedos. Cada opción modifica la textura y el acabado.

Raquel Linde, especialista en maquillaje de la marca You Are The Princess, explica que el resultado cambia según la herramienta. "Aplicar la base de maquillaje con brocha o con esponja es una decisión que cambia por completo el acabado del rostro", destaca.

Herramientas que definen el acabado: brocha o esponja

Según Linde, la brocha es la mejor aliada para quienes buscan un acabado uniforme, pulido y profesional. Permite un control óptimo de la cobertura, difuminando la base sin acumular producto. Es especialmente eficaz con bases fluidas, satinadas o de alta cobertura.

En cambio, la esponja dota el rostro de un aspecto jugoso y natural. "La base se funde con la piel, dejando ese efecto 'segunda piel' tan deseado", señala la experta. Ideal para quienes prefieren un maquillaje luminoso, sin marcas y con sensación de ligereza.

Guía para elegir la brocha o esponja perfecta

No todas las brochas o esponjas cumplen la misma función. Raquel Linde clasifica las brochas en tres tipos:

  • Brochas planas o lengua de gato: diseñadas para áreas específicas y bases de alta cobertura.
  • Brochas kabuki de corte recto: ofrecen un acabado impecable y uniforme, ideales para looks pulidos.
  • Brochas dúo fibra o pelo suelto: versátiles, logran un resultado natural pero perfeccionado.

En cuanto a las esponjas, su forma determina cómo se distribuye el maquillaje:

  • Esponjas en forma de gota: las más completas, con la parte redonda para el rostro y la punta para ojera y nariz.
  • Esponjas planas: perfectas para fijar productos y bases ligeras con acabado glow.
  • Microesponjas: indicadas para pieles maduras o deshidratadas, ya que integran mejor la base.

El secreto del truco híbrido para un acabado impecable

Raquel Linde recomienda combinar brocha y esponja para optimizar el resultado. Primero aplicar la base con la brocha, luego sellarla con la esponja humedecida.

"La brocha deposita y distribuye el producto de forma uniforme, y la esponja, ligeramente humedecida, presiona la base contra la piel, eliminando exceso y fundiéndola. El resultado: cobertura pulida sin efecto máscara", explica la experta.