Tendencias de maquillaje 2026: pómulos metalizados y piel translúcida
En nuestros tocadores, muchas contamos con productos básicos que son aliados infalibles para realzar nuestra imagen. Sin embargo, las tendencias de maquillaje llegan cada año para brindarnos nuevas ideas que potencian mucho más nuestro estilo. Estas novedades también impulsan a experimentar con colores y fórmulas que transforman la rutina diaria en algo más expresivo y lleno de energía. El 2026 se presenta como un año lleno de desafíos creativos y renovaciones en el universo cosmético.
- Textura natural en el rostro: piel transparente y efecto “segunda piel”
- Miradas más suaves y difuminadas sin líneas marcadas
- Labios con aspecto natural, jugoso y difuminado
- Brillos metalizados para ojos, pómulos y labios
Este año, la clave es atreverse a probar, tal y como destaca Xabier Rodrigues, National Artist de MAC: “El maquillaje del 2015 regresa con fuerza. Estamos dejando atrás el miedo a jugar con los looks y comenzando a arriesgarnos, explorando nuevas zonas de confort”. El experto añade que la combinación de cejas trabajadas, ojos definidos, piel contorneada y labios creados da lugar a un maquillaje lleno de carácter propio.
Después de años buscando acabados perfectos y pulidos, ahora la tendencia se inclina hacia resultados más frescos y divertidos. Este regreso a la esencia del maquillaje refleja la etapa del clean look, donde se pretende mostrar la mejor versión personal sin miedo a ser juzgados, un signo casi rebelde en la sociedad actual, según recalca el especialista.
Textura natural en el rostro: piel transparente y efecto “segunda piel”
En cuanto al acabado de la piel, este 2026 se promueve una apariencia mucho más pura y natural. Paula Aroca, maquilladora profesional y portavoz de Druni, destaca que “la piel se verá mucho más ligera, casi translúcida. No hablamos de prescindir completamente de la base, sino de emplear capas finas, usar correctores en zonas estratégicas y priorizar productos que cuiden el cutis. El objetivo es transmitir la impresión de tener una piel saludable de forma natural, aunque todo sea fruto de una rutina muy cuidada. Las bases densas quedarán en segundo plano y lo esencial será resaltar la textura auténtica del rostro, con leves brillos sin crear sensación de máscara”.
Cristina G. Nuevo, maquilladora profesional y portavoz de Planet Skin, lo denomina “piel viva”: “Se valorará la piel auténtica, donde pecas y pequeñas imperfecciones se mantienen, corrigiendo solo lo necesario. La luminosidad será orgánica, nada de mate extremo ni brillos artificiales. La piel respirará, gracias a un trabajo previo con hidratantes, sérums y primers que mejoran la textura. Así, la piel será la protagonista absoluta del maquillaje”.
Xabier Rodrigues coincide en que aunque se mantendrán las terminaciones mate, el look será mucho más suave y natural, buscando “difuminar y matizar la textura natural casi como un filtro que suaviza la realidad”.
Este estilo remite a la inspiración de los años 90 y 2000, donde la idea no era solo lograr la perfección, sino mostrar la piel real en equilibrio con el resto del rostro. “Olvida la piel empolvada y rígida. La tendencia gira hacia un acabado ligeramente matificado con polvo fino que se aplica principalmente en el centro del rostro y en zonas donde la textura es más evidente, consiguiendo un efecto natural, luminoso y rejuvenecido”, explica el maquillador.
Miradas más suaves y difuminadas sin líneas marcadas
Al maquillar los ojos, el resultado depende de la forma del párpado, las arrugas y el efecto deseado —agrandar, levantar o iluminar—. Pero la tendencia para 2026 es clara: los delineados intensos y marcados quedan atrás. Paula Aroca comenta que se busca un estilo “más delicado y romántico”, donde los eyeliners se funden y difuminan con la sombra, creando smoky eyes suaves en tonos neutros como taupe, malva o marrones cálidos, pero sin bordes rígidos.
Cristina G. Nuevo lo define como un maquillaje emocional en los ojos: “Nada de líneas estrictas. La idea es lograr profundidad usando sombras en crema y productos que se integran con la piel, proporcionando looks naturales, realistas y fáciles de llevar. La sensación debe ser que el color se ha difuminado con el tiempo, como un velo sutil en los ojos”.
Un ejemplo destacado es la propuesta de Makeup by Mario. Mario Dedivanovic, fundador de la marca, observa un auge en delineados con “alas suaves y bien definidas”, un estilo que promete triunfar en 2026.
Mario detalla su técnica con el lápiz Master Pigment Pro, que incluye un pincel especial para difuminar y pintar con suavidad el rabillo del ojo, logrando un efecto de alas elevadas y delicadas: “Solo hay que difuminar el delineado hacia arriba para conseguir ese toque de elevación sutil”, señala.
Labios con aspecto natural, jugoso y difuminado
En la línea de lo natural, los labios dejarán atrás el perfilado exagerado. Paula Aroca confirma que los estilos con overlip pronunciado perderán protagonismo para dar paso a contornos difuminados y efecto “mordido”. La hidratación será clave, mediante glosses que aportan volumen visual sin pegajosidad. Los colores ganadores serán frambuesas, nude rosados, cerezas suaves y melocotones, creando labios sanos y cuidados.
Cristina G. Nuevo recomienda tintes ligeros, bálsamos con color y aceites labiales para lograr este acabado: “Se evita cualquier acabado seco o mate extremo. La búsqueda está en la comodidad, jugosidad y naturalidad sensual, con labios que invitan a besar, literalmente”, añade.
Brillos metalizados para ojos, pómulos y labios
Para quienes prefieren un acabado más llamativo, Xabier Rodrigues destaca la llegada de los acabados metalizados en 2026 para ojos, pómulos y labios. Inspirados en los 60 y 70, estos pueden variar desde efectos satinados hasta brillos intensos que simulan frescura y humedad, abriendo una vía para la autoexpresión.
En el pasado, estos brillos estaban reservados para eventos especiales y simbolizaban modernidad y estatus. Ahora, son sinónimo de lujo y celebración, aptos para cualquier momento del día. El maquillaje actual va más allá del simple acabado metálico.
“Estamos integrando pigmentos holográficos que alteran su color según la luz, generando sombreados camaleónicos. Esta tendencia está influida por nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, que propone imágenes realistas y fantasiosas, un motor clave para la evolución del maquillaje en las generaciones actuales”, explica Rodrigues.
Como advertencia, el artista recalca que las tendencias no son reglas obligatorias: “No todo el mundo debe seguirlas a rajatabla ni intentar reproducirlas exactamente. La belleza está en constante cambio y evolución, y no es necesario adaptarse completamente. El maquillaje es una herramienta para reflejar la personalidad y aceptar los gustos propios. Lo ideal es experimentar, jugar y quedarte con lo que más te represente”.