El asteroide 2024 YR4 pasará a más de 20.000 km de la Luna en 2032
Asteroide 2024 YR4 no impactará la Luna en 2032
Recientes datos obtenidos por el telescopio espacial James Webb han confirmado que el asteroide 2024 YR4 no colisionará con la Luna en 2032. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha informado que este objeto pasará a una distancia segura, superior a los 20.000 kilómetros.
En 2023, este asteroide cercano a la Tierra, con un tamaño aproximado de 60 metros, generó gran atención debido a su calificación como la amenaza más seria detectada en dos décadas. Aunque se descartó un impacto contra la Tierra, se mantenía una probabilidad del 4% de que golpeara la Luna el 22 de diciembre de 2032.
Gracias a observaciones recientes con la Cámara de Infrarrojo Cercano (NIRCam) del Telescopio Espacial James Webb, desarrollado conjuntamente por NASA, ESA y CSA, se eliminó esta posibilidad, confirmando que el asteroide pasará lejos de nuestro satélite natural.
Después de que 2024 YR4 desapareciera de la visibilidad terrestre la primavera pasada, se esperaba que no volvería a ser detectable sino hasta 2028. Sin embargo, en febrero de 2026, astrónomos internacionales identificaron dos ventanas precisas para intentar observarlo con Webb contra el débil fondo estelar, gracias a las posiciones exactas proporcionadas por la misión Gaia de la ESA.
El reto consistió en usar un telescopio diseñado para observar regiones muy distantes del cosmos para rastrear un pequeño y tenue objeto a millones de kilómetros, y luego calcular con exactitud su órbita siete años en adelante. Con un campo de visión muy reducido, localizar un cuerpo tan débil requirió gran precisión.
La coordinación entre el Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra de la ESA, el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA y el equipo de Webb fue clave para la exitosa planificación y análisis de las observaciones.
Tras hallar la posición de 2024 YR4 en comparación con las estrellas de fondo, se logró determinar su trayectoria con detalle suficiente para descartar cualquier riesgo de impacto con la Luna en la fecha prevista.
Este trabajo refleja décadas de avances en ingeniería, colaboración internacional e innovación científica y tecnológica, permitiendo utilizar el telescopio espacial más potente jamás construido para monitorear un pequeño objeto en el vasto espacio, respondiendo así a una pregunta crucial para la seguridad planetaria.
Desde la Agencia Espacial Europea se señala que, aunque la Luna está a salvo y 2024 YR4 no representa amenaza, la labor continúa. El equipo dedicado a la Defensa Planetaria mantiene la vigilancia constante de objetos cercanos a la Tierra para garantizar una respuesta efectiva ante cualquier peligro futuro.