viernes 3/12/21

Cada país en su política e intereses. La Agencia Europea del Medicamento aprobó a finales de octubre que se pudiera poner una tercera dosis a todas aquellas personas que hubiesen pasado seis meses con la segunda dosis en el cuerpo. Era una recomendación que en principio buscaba administrar esa tercera dosis a las personas más vulnerables, por edad o por enfermedad.

La mayoría de los países europeos, como España, decidieron seguir esa recomendación e ir vacunando a los mayores y a los inmunodeprimidos. Otros, como Bélgica, donde la incidencia del virus es más de diez veces superior a la española y las unidades de cuidados intensivos de los hospitales empiezan a sentir la presión, han decidido aumentar la población diana y administrar lo antes posible esa tercera dosis a todos los mayores de 12 años.

El ministro de Salud belga, Frank Vandenbroucke, acordó la noche del miércoles con los ministros regionales (Flandes, Bruselas y Valonia) que se administre esa tercera dosis a toda la población. La prensa belga llevaba días contando que los cuatro responsables de la Sanidad belga no estaban totalmente de acuerdo, pero el pacto se avanzó anoche ante el aumento de la incidencia del virus y la necesidad de tomar medidas urgentes que puedan ponerse en marcha como muy tarde a principios de enero.

Vandenbroucke dijo tras la reunión que quieren “ofrecer la mejor protección posible contra el virus” a toda la población por encima de 12 años, mientras el Gobierno sigue intentando reducir el número de los no vacunados. Solo en Bruselas todavía se están vacunando por primera vez unas 10.000 personas por semana.

Hay dosis de sobra

El Gobierno no tendrá, como ocurrió en toda Europa, los problemas de suministro de dosis que tuvo la pasada primavera. Bélgica tiene encargadas 23 millones de dosis suplementarias para una población total de 11,3 millones de personas.

El acuerdo contempla que esa tercera dosis sea principalmente de Pfizer o de Moderna. Bélgica no encargó más dosis de Johnson & Johnson salvo para quienes ya recibieron la primera de esa vacuna, que serán convocados de forma prioritaria. El Ministerio de Sanidad está convencido de que esa vacuna pierde eficacia más rápidamente que las demás.

El plan lleva semanas de adelanto. Para finales de año serán varios millones los belgas que ya hayan recibido la tercera dosis si se tiene en cuenta que ya se está administrando a todos los mayores de 65 años, en las residencias de ancianos y a los inmunodeprimidos. A ellos se añadirán en las próximas semanas las personas con enfermedades como obesidad o hipertensión.

A partir de enero se empezará a convocar al resto de la población, de 12 a 65 años. Todavía no se tomó una decisión sobre si vacunar o no a la franja de población entre cinco y 11 años.

Seis meses después de la segunda dosis

El orden de llamada se complica con respecto a la pasada primavera, cuando la población en general iba siendo convocada, como en España, por franjas de edad. Ahora hay que tener en cuenta el factor de la eficacia de las vacunas. Así, se convocará a recibir la tercera dosis también por grupos de edad, pero teniendo en cuenta que nadie la reciba hasta que hayan pasado seis meses desde su segunda dosis, cuatro meses en el caso de AstraZeneca y Johnson & Johnson.

Lo que sí se repiten ya son las broncas relativas a los grupos profesionales que querrían vacunarse de forma prioritaria. En primavera solo se dio preferencia a los sanitarios, a pesar de que sindicatos como los de profesores pedían ser vacunados entre los primeros grupos. Ahora vuelve esa bronca. Los ministros regionales de Educación ya pidieron al Gobierno federal que administre la tercera dosis a los profesores cuanto antes.

El acuerdo anunciado este miércoles no incluye qué hacer con el covid safe ticket, la prueba de vacunación o pcr que se exige por ejemplo para entrar en un bar o restaurante, en un gimnasio o piscina o para acudir a actividades sociales y culturales en interiores. Ese covid safe ticket estará en vigor hasta el 15 de enero próximo, pero todo indica que será prolongado al menos hasta el 30 de junio del año que viene. La duda ahora está en saber si se exigirá una tercera dosis (y cuándo) para mantener ese documento o si será posible conservarlo con dos dosis.

Lecciones de la pasada primavera

Una de las lecciones que se tendrán ahora en cuenta en la región de Bruselas con respecto a la pasada primavera es que la tasa de vacunación fue sistemáticamente más baja en los barrios más pobres. A mediados de agosto 12 de los 19 distritos belgas estaban todavía por debajo del 50% de vacunados con respecto al total de la población. Si la media regional superaba ese 50%, los datos por distritos mostraban que en Molenbeek era del 34,9% y en St-Josse del 37,4% mientras en barrios más acomodados como Woluwe-Saint-Pierre del 60,7%.