miércoles. 21.02.2024

La revista Nature publicó un estudio dirigido por Rhys Grinter y llevado a cabo por el profesor Chris Greening, el estudiante Ashleigh Kropp, donde se demostraba poder conseguir energía limpia a través de bacterias. La enzima en concreto se llama Huc y para hallarla utilizaron varios métodos como microscopía avanzada para determinar su estructura y sus rutas eléctricas.

Chris Greening explicaba que "hace tiempo que sabemos que las bacterias pueden utilizar las trazas de hidrógeno del aire como fuente de energía para crecer y sobrevivir, incluso en suelos antárticos, cráteres volcánicos y las profundidades oceánicas”.

Es decir, esta enzima podría utilizarse a través de unos procesos para limpiar el aire que respiramos. Además, es una enzima común que puede cultivarse en grandes cantidades por lo que sería una fuente sostenible muy accesible.