Bruselas impulsa digitalización para crear empresas en un plazo de 48 horas
- Nuevo régimen empresarial europeo
- Ventajas del régimen 28
- Simplificación y digitalización de trámites
- Flexibilidad y protección para las empresas
- Facilidades para la inversión y el cierre
- Mantenimiento de tributación y derechos laborales
- Otras medidas complementarias
Nuevo régimen empresarial europeo
La Comisión Europea ha anunciado una iniciativa destinada a facilitar la creación de empresas dentro de la Unión Europea. Esta propuesta ofrece la posibilidad de constituir sociedades en un plazo máximo de 48 horas, sin requerir un capital mínimo, y a través de trámites completamente digitales con validez en todos los países miembros.
Denominado 'régimen 28', este sistema es opcional y coexistirá con las legislaciones nacionales, permitiendo que las empresas opten por un conjunto armonizado de normas. Este marco jurídico único está pensado para reducir las discrepancias legales entre los Veintisiete Estados miembro a través de una nueva figura empresarial llamada 'EU Inc'.
Ventajas del régimen 28
El objetivo principal es simplificar el desarrollo de negocios en el mercado único europeo, donde actualmente las compañías enfrentan numerosos sistemas legales y múltiples formas societarias que generan costes y demoras. Según el vicepresidente de Prosperidad y Estrategia Industrial de la Comisión Europea, Stéphane Séjourné, esta novedad pondrá fin a la complejidad y los gastos asociados a abogados, notarios y traducciones.
La iniciativa propicia la digitalización total en todos los procesos empresariales, permitiendo a los fundadores llevar a cabo desde la creación hasta la disolución de la empresa sin necesidad de gestiones presenciales o papel.
Simplificación y digitalización de trámites
El modelo implementará un registro a través de una plataforma europea que se conectará a los registros mercantiles nacionales, con la ventaja de presentar la información solo una vez y reutilizarla para diferentes gestiones administrativas. Esta medida busca eliminar la duplicación y agilizar las interacciones con las administraciones.
Michael McGrath, comisario de Democracia, Justicia y Estado de derecho, señala que esta reducción en las cargas burocráticas permitirá a las empresas enfocarse en su crecimiento y facilitará la retención de talento e inversiones dentro de Europa.
El sistema hará posible la obtención automática de datos fiscales, IVA, seguridad social y registro de titularidad real, sin entrega repetida de documentación.
Flexibilidad y protección para las empresas
El régimen establece un coste máximo de 100 euros para los procedimientos de constitución simplificados utilizando modelos estandarizados, reduciendo significativamente los gastos de apertura comparado con las regulaciones actuales. Además, elimina la obligación de contar con un capital social mínimo, permitiendo constituir sociedades con un capital de cero euros.
También autoriza la emisión de acciones sin un valor nominal fijo, facilitando la financiación durante las etapas iniciales o de expansión.
Para proteger a los acreedores, se implementan controles de solvencia y balances, certificados por los administradores antes de realizar distribuciones, asegurando la estabilidad financiera de las empresas.
Facilidades para la inversión y el cierre
El reglamento introduce ajustes internos para facilitar la entrada de capital, como la creación de diferentes clases de acciones con derechos económicos o de voto variados, y simplifica la transferencia de participaciones. También elimina la obligatoriedad de intermediarios en operaciones como transmisiones accionarias, aunque su uso sigue siendo opcional.
Asimismo, estas sociedades podrán acceder a la bolsa según las normas nacionales y contarán con un sistema común europeo de planes de acciones para empleados, armonizando el impuesto sobre estos títulos para que se aplique en el momento de la venta.
En cuanto a la disolución de empresas, las startups innovadoras bajo este régimen podrán acogerse a un proceso de insolvencia simplificado, diseñado para disminuir costes y plazos. Este procedimiento podrá realizarse con formularios estándar y de forma digital, sin necesidad de abogado en ciertos casos, y establece un plazo máximo de seis meses para su cierre.
Las subastas judiciales para liquidar activos también estarán disponibles en línea, conectadas al portal europeo de justicia electrónica.
Mantenimiento de tributación y derechos laborales
La Comisión aclara que este modelo no sustituirá las formas jurídicas nacionales ni modificará las normativas fiscales, laborales o de seguridad social, que seguirán vigentes según el lugar donde se gestione la empresa o se preste el trabajo.
Además, se garantiza que no podrá ser utilizado para evadir derechos laborales y que se mantendrán las regulaciones sobre participación de empleados en órganos directivos donde existan.
Para evitar cargas adicionales, se ha creado una lista de prácticas que los Estados miembro no podrán imponer a estas sociedades cuando operen en otro país de la UE.
Otras medidas complementarias
Además del régimen 28, la Comisión ha presentado acciones para digitalizar la interacción entre empresas y administraciones, mejorar el acceso a financiación y fomentar la movilidad de talento. Entre estas se incluyen la creación de una cartera digital empresarial europea, la revisión del marco de capital riesgo y recomendaciones para facilitar el teletrabajo transfronterizo en startups y scaleups.
También se sugiere la creación de juzgados o salas especializadas para una aplicación más uniforme de estas nuevas normas.
Bruselas estima que este marco podría reducir las cargas administrativas entre 328 y 440 millones de euros en una década, alcanzando hasta 300,000 nuevas sociedades y generando alrededor de 1.6 millones de empleos si su implantación se extiende.
La propuesta inicia ahora su proceso legislativo en el Parlamento Europeo y el Consejo, con la meta de lograr un acuerdo antes de finalizar el año.