La UE y Mercosur sellan este sábado un histórico acuerdo aún por aceptar

Archivo - 06 December 2024, Uruguay, Montevideo: (L-R) Argentina's President Javier Milei, Uruguay's President Luis Lacalle Pou, European Commission President Ursula von der Leyen, Brazil's President Luiz Inacio Lula da Silva and Paraguay's President Sant
Archivo - 06 December 2024, Uruguay, Montevideo: (L-R) Argentina's President Javier Milei, Uruguay's President Luis Lacalle Pou, European Commission President Ursula von der Leyen, Brazil's President Luiz Inacio Lula da Silva and Paraguay's President Sant

Se acerca un momento decisivo para el comercio internacional: este sábado quedará firmado el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países de Mercosur, un paso que proyecta la creación de la mayor área de libre comercio del mundo y un mercado potencial de 700 millones de 

Tras casi 26 años de negociación, el pacto fija un nuevo marco de relación entre ambos bloques. Aun así, el camino no será automático: con críticas persistentes del campo europeo y media docena de países en contra, el acuerdo podría aplicarse de manera interina, pero afrontará un proceso de ratificación descrito como especialmente tenso para su entrada en vigor definitiva.

  1. Firma del acuerdo en Asunción
  2. Participantes y ausencias en la ceremonia
  3. Entrada en vigor interina y ratificación
  4. Salvaguardas agrícolas y sectores sensibles
  5. Mercado de 700 millones y aranceles
  6. Asociación política, cooperación y contexto geopolítico

Firma del acuerdo en Asunción

La Unión Europea y los países de Mercosur firmarán este sábado el acuerdo de libre comercio con el que ambas regiones culminan casi 26 años de negociación. El texto establece un nuevo marco de relaciones que, pese a la oposición del sector agroalimentario europeo y de varios gobiernos, abre la puerta a una aplicación interina antes de la ratificación definitiva.

La ceremonia tendrá lugar en Asunción, capital del país que ejerce este semestre la presidencia rotatoria de Mercosur. En representación de la Unión Europea acudirán la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el comisario de Comercio, Maros Sefcovic.

Participantes y ausencias en la ceremonia

El acto arrancará a las 13.15 horas (hora local, 17.15 CET) en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay. A esta cita asistirán los presidentes de Paraguay, Santiago Peña; de Uruguay, Yamandú Orsi; y de Argentina, Javier Milei.

No estará, sin embargo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha excusado su ausencia por razones de agenda. Según ha aducido, el programa contaba inicialmente sólo con los ministros de Exteriores para la firma y ha sido a última hora cuando se ha cursado la invitación a los mandatarios.

En la víspera del acto, Lula da Silva celebró públicamente el alcance del pacto y afirmó: "La Unión Europea y Mercosur harán historia al crear uno de los espacios de libre comercio más grandes del mundo". El mensaje refuerza la dimensión del acuerdo y eleva la expectativa sobre su impacto inmediato y su tramitación posterior.

Entrada en vigor interina y ratificación

Una vez firmada, la parte comercial, que es de competencia exclusiva de la UE, podría entrar en vigor de manera interina cuando el primer país de Mercosur lo ratifique. Ese escenario se contempla sin necesidad de esperar al consentimiento de la Eurocámara, que todavía no tiene fecha para el voto y afronta un debate dividido, con posiciones marcadas por intereses nacionales más que por familias políticas.

Bruselas, no obstante, se muestra cauta. Las críticas del sector agroalimentario europeo y la amenaza de eurodiputados de llevar el pacto ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) en caso de una aplicación provisional han empujado a la Comisión a no aclarar si optará por esa vía o si aguardará al pronunciamiento del Parlamento Europeo.

El pleno del Parlamento Europeo puede aprobar o tumbar el acuerdo en su totalidad, pero no enmendarlo. Mientras tanto, la sesión plenaria de la próxima semana incluye en su agenda dos resoluciones --una de la ultraderecha y otra de la izquierda radical-- que piden denunciar la firma ante el TJUE.

Para la aplicación definitiva, el acuerdo de asociación necesitará además el visto bueno de los 27 a nivel nacional. En el camino ya se ha evidenciado el nivel de fricción: la luz verde para la firma salió adelante con el apoyo de 21 de los 27, ya que cinco países votaron en contra --Francia, Hungría, Polonia, Irlanda y Austria-- y Bélgica se abstuvo.

Salvaguardas agrícolas y sectores sensibles

Con el objetivo de superar resistencias internas y, en particular, persuadir a Italia y mitigar críticas del campo, la Comisión ha pactado con el Consejo y la Eurocámara un conjunto de salvaguardas. Estas medidas buscan reforzar la protección del campo europeo ante posibles distorsiones graves derivadas de la apertura al Mercosur.

Los sectores señalados como sensibles para los europeos incluyen las aves de corral, la carne de vacuno, los huevos, los cítricos y el azúcar. El diseño de estas salvaguardas pretende ofrecer un mecanismo de respuesta si la competencia provoca tensiones relevantes en el mercado.

En la práctica, se fijan umbrales específicos para que Bruselas pueda iniciar investigaciones y, después, activar medidas concretas. Se prevé esa intervención cuando las importaciones de productos sensibles se incrementen de media un 5% y los precios cayeran en el mismo porcentaje en un periodo de tres años.

Este listón supone un ajuste frente al planteamiento inicial de la Comisión, que era del 10%. El cambio busca transmitir mayor capacidad de reacción y reforzar la percepción de control ante el impacto potencial sobre la producción agrícola europea.

Mercado de 700 millones y aranceles

Bruselas estima que las empresas europeas podrán ahorrar cada año unos 4.000 millones de euros en aranceles gracias al acuerdo. Además, se espera que se beneficien de procedimientos aduaneros más sencillos y de un acceso privilegiado a materias primas esenciales.

El alcance del pacto se vincula directamente con su tamaño: el acuerdo entre la UE y Mercosur permitirá establecer el área de libre comercio más grande del mundo, con 700 millones de personas. Para lograrlo, se eliminarán progresivamente el 91% de los aranceles que Mercosur cobra a las producciones europeas ahora y el 92% de los gravámenes con los que el mercado único tasa las compras a los países del Cono Sur.

Asociación política, cooperación y contexto geopolítico

Más allá del comercio, el pacto también configura un acuerdo de asociación de política y cooperación. Según lo expresado por Lula da Silva, tras un cuarto de siglo de "sufrimiento e intentos" por llegar a un entendimiento, ambas regiones crean una nueva asociación "basada en el multilateralismo".

En ese marco, el mandatario brasileño también puso el acento en que los signatarios reafirman el "pleno respeto" de todos los pactos internacionales de Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio (OMC). El mensaje apunta a sostener el acuerdo sobre reglas compartidas y compromisos ya existentes.

El nuevo marco aspira, además, a estrechar lazos entre los dos bloques frente a retos como el cambio climático y la transición digital. En paralelo, se subraya la intención de ganar peso geopolítico en un contexto de inestabilidad internacional, tensiones transatlánticas en lo comercial y político y la búsqueda de alternativas para romper con dependencias de recursos estratégicos hasta ahora obtenidos de Rusia y China.

Con ese escenario de fondo, la firma en Asunción no sólo abre una etapa comercial, sino también una fase política que exigirá seguimiento y participación pública. Resulta clave mantener atención al calendario de votaciones y al debate institucional, porque de ese proceso dependerá que el acuerdo pase de la firma a una aplicación plena.