España rechaza enérgicamente la agresión sufrida por una monja francesa en Jerusalén

Faithful worshippers assemble at the Church of the Holy Sepulchre to partake in a mass offered for the eternal repose of the soul of Pope Francis at the Basilica of the Holy Sepulcher. The mass will be lead by the Latin Patriarch of Jerusalem, Cardinal Pierbattista Pizzaballa, who is considered among the candidates to succeed Pope Francis at the upcoming conclave.
Fieles se reúnen en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, en un contexto marcado por recientes tensiones y ataques contra la comunidad cristiana en la ciudad.

El Gobierno de España manifestó este sábado su firme rechazo a la agresión sufrida el pasado martes por una monja francesa, que fue atacada por un individuo que ya se encuentra detenido. Tanto las autoridades policiales israelíes como el Ejecutivo francés y la entidad para la que trabajaba la víctima califican este incidente como un ataque sectario dirigido contra la comunidad cristiana en Jerusalén, que a menudo es objeto de ataques por parte de grupos extremistas judíos.

La persona arrestada, de 36 años, fue registrada por cámaras de seguridad mientras propinaba un fuerte empujón a la religiosa, quien realizaba labores de investigación en la Escuela Francesa de Estudios Bíblicos y Arqueológicos de Jerusalén (ÉFAB, por sus siglas en francés), cerca de la Tumba de David. La víctima se encuentra en proceso de recuperación y su estado evoluciona favorablemente.

En un comunicado emitido este sábado, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España expresó su enérgica condena ante esta grave agresión, mostró solidaridad con la víctima y deseó una pronta mejoría.

  1. Respuesta del Gobierno español
  2. Reacciones internacionales

Respuesta del Gobierno español

El Ejecutivo español solicitó que el agresor enfrente las consecuencias legales correspondientes y demandó a las autoridades israelíes que garanticen la libertad de culto en la ciudad, respeten el estatu quo de Jerusalén y adopten las medidas necesarias para evitar este tipo de actos violentos.

Reacciones internacionales

Por su parte, el Gobierno de Francia definió este ataque como un acto anticristiano e inadmisible. Jean-Noel Barrot, ministro de Asuntos Exteriores francés, pidió que se imponga un castigo ejemplar al responsable de la agresión.