España e izquierda latinoamericana rechazan "injerencias" y expolio en Venezuela

Banderas ondeadas durante una concentración contra la agresión de EEUU a Venezuela, frente a la Embajada de EEUU, a 4 de enero de 2026, en Madrid (España).

España y varios gobiernos de la izquierda latinoamericana han expresado su rechazo a cualquier intento de apropiación externa de recursos naturales o estratégicos de Venezuela. También han advertido contra posibles injerencias en el futuro político del país tras el ataque ejecutado por Estados Unidos este sábado.

La posición ha quedado reflejada en un comunicado conjunto suscrito por Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay junto con España. En el texto, los seis países plantean que este tipo de acciones puede afectar a la estabilidad regional y contradecir principios del derecho internacional.

  1. Rechazo a la apropiación de recursos
  2. Captura de Maduro y denuncias de agresión
  3. Llamado a una salida pacífica
  4. Zona de paz y gestión multilateral

Rechazo a la apropiación de recursos

En su declaración, los seis firmantes aseguran que existe preocupación ante “cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos”. Según el comunicado, ese escenario “resulta incompatible con el derecho internacional” y supone una amenaza para la estabilidad política, económica y social de la región.

Captura de Maduro y denuncias de agresión

La reacción se produce después de que el Ejército de EEUU capturara al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, la primera dama Cilia Flores, durante una operación militar desarrollada en la madrugada del sábado. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que se “hará cargo” de la situación en Venezuela hasta que se determine un sustituto aceptable.

Por su parte, el Gobierno de Venezuela ha denunciado ataques aéreos de Estados Unidos contra “territorio y población venezolanos” en localidades civiles y militares. Las acciones, según la denuncia, se habrían producido en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, y han sido calificadas como una “gravísima agresión militar contra territorio y población venezolanos”.

Ante estos hechos, los seis países han condenado el ataque de Estados Unidos y han sostenido que esas acciones “contravienen principios fundamentales del derecho internacional”, entre ellos “la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza” y el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados. También han advertido de que se trataría de “un precedente sumamente peligroso para la paz y la seguridad regional” y de que coloca “en riesgo” a la población civil.

Llamado a una salida pacífica

Los firmantes insisten en que la crisis “debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas”. En ese marco, reclaman “diálogo, negociación y respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones”, sin injerencias externas y con apego al derecho internacional.

El texto subraya que “sólo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos”, podría conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana.

Zona de paz y gestión multilateral

Además, se ha destacado el carácter de América Latina y el Caribe como “zona de paz”, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de controversias y la no intervención. En esa línea, se apela a la unidad regional, por encima de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que pueda comprometer la estabilidad del entorno.

Finalmente, el comunicado exhorta al Secretario General de Naciones Unidas y a los Estados miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a emplear sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de tensiones y a la preservación de la paz regional.