Israel aprueba la ocupación de Ciudad de Gaza: Netanyahu activa un plan militar
El Gobierno de Israel ha dado un paso crucial en su ofensiva contra Hamás. Tras una intensa reunión de más de diez horas, el Gabinete de Seguridad aprobó el plan militar del primer ministro Benjamin Netanyahu para ocupar la Ciudad de Gaza, ubicada en el norte del enclave palestino. El anuncio llega en un momento crítico del conflicto, en el que aumentan las presiones internas y las advertencias internacionales por el impacto humanitario de la guerra.
Netanyahu quiere controlar Gaza sin gobernarla
Netanyahu confirmó en declaraciones previas a la reunión, difundidas por la cadena Fox, que su objetivo es tomar el control total de Gaza, aunque descartó mantener una presencia gubernamental permanente. Su intención, según dijo, es establecer un "perímetro de seguridad" y entregar el territorio a fuerzas árabes que no representen una amenaza para Israel ni estén vinculadas con Hamás.
Sin embargo, la decisión del gabinete —anunciada oficialmente el viernes— solo menciona de momento la ocupación de la Ciudad de Gaza, sin detallar el destino del resto de la Franja. El comunicado también asegura que las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) se preparan para esta ofensiva “garantizando el acceso a ayuda humanitaria” fuera de las zonas de combate.
Un plan de guerra en varias fases
Fuentes cercanas al Ejecutivo israelí filtraron que el plan aprobado se ejecutaría en distintas fases. La primera etapa implicaría tomar Ciudad de Gaza, provocando el desplazamiento masivo de la población civil hacia el sur, especialmente hacia la zona de Mawasi, que ya se encuentra saturada por anteriores movimientos de refugiados.
En una segunda fase, las FDI buscarían penetrar en el centro de la Franja de Gaza, especialmente en los campos de refugiados, donde se cree que podrían encontrarse algunos de los rehenes vivos aún en manos de las milicias palestinas. Actualmente, según Israel, unas 50 personas siguen cautivas, aunque se estima que solo una veintena podrían seguir con vida.
Cinco principios para poner fin a la guerra
El comunicado oficial también recoge que el Gabinete israelí aprobó por mayoría cinco principios clave para el fin del conflicto:
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Desarme total de Hamás
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Recuperación de todos los rehenes, vivos o muertos
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Desmilitarización de la Franja de Gaza
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Control total de la seguridad por parte de Israel
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Creación de una administración civil alternativa en Gaza, ajena tanto a Hamás como a la Autoridad Palestina.
Este último punto ha generado fuertes críticas desde sectores de la oposición y la comunidad internacional, que temen que Israel imponga una estructura sin legitimidad entre los gazatíes.
División interna en Israel: oposición y Ejército rechazan el plan
Pese a la aprobación oficial, el plan de Netanyahu no cuenta con un apoyo unánime dentro del Gobierno israelí. Según medios locales, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, propuso una alternativa que fue descartada por no garantizar ni la derrota de Hamás ni la liberación de los rehenes. Zamir ya había mostrado su desacuerdo con una ocupación total de la Franja, generando tensiones dentro del mando militar.
Por su parte, el líder de la oposición, Yair Lapid, calificó la decisión como “un desastre que traerá más desastres”. A través de su cuenta en X (antes Twitter), Lapid acusó al primer ministro de estar “presionado por los ministros ultranacionalistas” Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, quienes —según él— impulsan una estrategia que podría costar muchas vidas entre los soldados israelíes y los rehenes.
Alarma internacional por el impacto humanitario
La comunidad internacional, encabezada por la ONU, ha expresado su preocupación por las consecuencias del plan. La organización advirtió que una ofensiva terrestre en zonas densamente pobladas como Ciudad de Gaza podría derivar en una catástrofe humanitaria sin precedentes.
Algunos analistas internacionales señalan que el anuncio del plan podría ser más una herramienta de presión estratégica en las negociaciones de alto el fuego que una intención real de mantener una ocupación prolongada. No obstante, si se ejecuta tal y como se ha aprobado, el conflicto podría prolongarse durante varios meses más, con consecuencias devastadoras para la población civil gazatí.