Mujer recupera tras 10 meses pierna protésica arrastrada por el mar

Imágenes facilitadas por Ogden a SWNS.
  1. La prótesis perdida y recuperada tras meses en el mar
  2. Una historia que inspira a perseverar en el deporte
  3. El regreso inesperado en una playa de East Yorkshire

La prótesis perdida y recuperada tras meses en el mar

Brenda Ogden, una mujer de 69 años, ha vivido una experiencia sorprendente después de recuperar su pierna protésica que estuvo desaparecida durante 10 meses. La pieza, una prótesis de titanio a medida en forma de cuchilla, fue arrastrada por el Mar del Norte justo antes de que Brenda se metiera a nadar.

El incidente ocurrió en abril cuando, posando para una fotografía con su grupo de natación, una ola gigante sorprendió a todos y se llevó la prótesis mar adentro. Brenda había perdido la pierna por debajo de la rodilla cinco años antes debido a un accidente de tráfico. La enfermera jubilada recibió la prótesis después de un largo año de espera y solo la había usado durante una semana antes del accidente en la playa.

Una historia que inspira a perseverar en el deporte

“La pierna estaba fabricada especialmente para permitirme acceder al agua con facilidad”, relató Brenda al Southwest News Service. Nunca antes había nadado en el mar, y esta actividad era uno de sus sueños pendientes. El coste de la prótesis superó los 2.000 dólares, y sus compañeros de natación se volcaron en buscarla, revisando toda la playa sin éxito, lo que dejó a Brenda muy desanimada.

Apasionada del atletismo antes del accidente, Brenda encontró en la natación una forma de volver a hacer deporte, apoyándose en su pierna protésica para ello. Sin embargo, la pérdida de la prótesis le hizo renunciar temporalmente a sus planes deportivos acuáticos.

El regreso inesperado en una playa de East Yorkshire

Diez meses más tarde, Elizabeth Forbes, de 38 años, paseaba por la playa en Hornsea, East Yorkshire, buscando fósiles. Fue entonces cuando notó algo extraño a lo lejos. “Vi una forma extraña y poco habitual por el rabillo del ojo mientras caminaba”, contó Elizabeth. La curiosidad la llevó a acercarse y fue entonces cuando encontró la prótesis atrapada entre unas rocas.