ONG advierten que la mutilación genital persiste: afecta a 230 millones

La mutilación genital femenina afecta a 230 millones de niñas y mujeres en el mundo

Cada 6 de febrero se conmemora el Día Mundial de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, una jornada centrada en visibilizar una práctica que continúa afectando a millones de personas en distintos países.

Organizaciones no gubernamentales han advertido de la persistencia de la mutilación genital femenina, que impacta en 230 millones de niñas y mujeres en el mundo.

En este contexto, Entreculturas ha señalado el trabajo sostenido que desarrolla desde hace años para abordar esta forma de violencia y reforzar los derechos de las niñas mediante iniciativas como La LUZ de las NIÑAS, con casi 15 años de experiencia en terreno.

  1. Panorama y datos clave
  2. La respuesta de Entreculturas
  3. Chad: educación, protección y cohesión social
  4. Prevención desde la comunidad
  5. Espacios seguros y apoyo psicosocial
  6. Impacto sanitario y derechos humanos
  7. UNICEF España: ritmo para 2030
  8. Medidas clave y riesgo de retrocesos
  9. Costes y retorno de la inversión

Panorama y datos clave

Las ONG han subrayado que la mutilación genital femenina continúa presente en múltiples entornos, pese a los avances registrados en algunas zonas. En el marco del 6 de febrero, se ha vuelto a insistir en el alcance global de la práctica y en la necesidad de sostener la respuesta social, educativa y sanitaria.

La respuesta de Entreculturas

Entreculturas desarrolla programas orientados a la protección de las niñas y a la prevención de violencias. Entre ellos figura La LUZ de las NIÑAS, una línea de trabajo que se apoya en el acompañamiento y en acciones junto a organizaciones aliadas y comunidades.

Según la entidad, este acompañamiento se realiza en 20 países de África y América Latina, incluidos territorios afectados por crisis humanitarias y desplazamiento forzado, con el objetivo de contribuir a cambios sostenidos.

Chad: educación, protección y cohesión social

Uno de los países mencionados es Chad, donde el 34% de las mujeres de entre 15 y 49 años han sido sometidas a mutilación genital femenina, de acuerdo con datos de Unicef.

En ese país, Entreculturas trabaja junto al JRS con un enfoque que combina educación, protección y cohesión social, con la finalidad de impulsar transformaciones duraderas en las comunidades.

Prevención desde la comunidad

La directora de proyectos del JRS en la región del lago Chad, Maimouna Konaté, ha explicado que “la prevención solo es efectiva cuando existe un trabajo comunitario continuado, una consolidación de los referentes locales y una implicación de toda la comunidad”.

Este planteamiento, ha añadido, “ya se está reflejando en el descenso de estas prácticas en la zona donde trabajamos”, según las valoraciones trasladadas en el marco de la jornada.

Espacios seguros y apoyo psicosocial

Desde el trabajo directo con niñas y mujeres, la responsable de programas de JRS Chad, Marie-Grace Longaye, ha destacado la relevancia de contar con espacios seguros para sostener un acompañamiento psicosocial continuado a quienes han sufrido esta violencia.

De acuerdo con su experiencia, estos procesos de sensibilización “permiten que las niñas y mujeres recuperen la confianza, expresen lo vivido y fortalezcan su resiliencia”, al tiempo que disminuye el riesgo de que la práctica siga reproduciéndose.

Impacto sanitario y derechos humanos

En el ámbito de la salud, la doctora María del Carmen Gutiérrez Vélez, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid), ha recordado en conversaciones con Entreculturas que esta práctica constituye una forma grave de violencia desde la perspectiva médica y de derechos humanos.

Según ha señalado, se trata de “un procedimiento lesivo que no tiene fines médicos, busca realizar un daño intencionado y tiene múltiples consecuencias tanto físicas como psicológicas que pueden prolongarse durante años”.

La especialista también ha incidido en la complejidad de la erradicación si no se actúa sobre la concienciación social. En este sentido, ha indicado que la formación en ámbitos como sanidad, educación y servicios sociales resulta clave para identificar a mujeres y niñas afectadas y para reforzar la sensibilización sobre los efectos lesivos, con el objetivo de que la práctica desaparezca en los países de origen.

UNICEF España: ritmo para 2030

Por su parte, UNICEF España ha recordado que la mutilación genital femenina es “una de las formas más graves de violencia contra las niñas”. Además, ha advertido de que, para alcanzar la meta de erradicación en 2030, la reducción debería avanzar “27 veces más rápido” que en la actualidad.

Medidas clave y riesgo de retrocesos

Entre las medidas señaladas se incluyen la educación de las niñas, el refuerzo de leyes y políticas de protección, el acceso a servicios de calidad para quienes están en riesgo o han sobrevivido, y el trabajo con comunidades para transformar normas sociales dañinas. UNICEF España ha indicado que son acciones eficaces, pero que requieren tiempo y recursos.

La organización también ha apuntado que, aunque en las últimas décadas se han observado avances, el progreso sigue siendo “frágil y desigual”. En los países más afectados, el riesgo de mutilación genital femenina para las niñas habría descendido del 47% en 1993 al 33% en 2023, pero se ha advertido del riesgo de estancamiento o retroceso si no se mantiene el compromiso político y financiero.

En la misma línea, UNICEF España ha recalcado que “la inacción tiene consecuencias” y ha advertido de que, sin financiación sostenida, millones de niñas podrían perder tanto protección como esperanza.

Costes y retorno de la inversión

UNICEF España ha señalado que invertir en la eliminación de la mutilación genital femenina “no solo es un imperativo moral”. Según la organización, cada dólar invertido puede generar un retorno estimado de 10 dólares, mientras que el coste de tratar las complicaciones de salud asociadas a esta práctica continúa aumentando para los sistemas sanitarios.

En esta jornada, Entreculturas ha insistido en la necesidad de garantizar una educación libre de violencias y apoyada en enfoques centrados en la salud y el bienestar emocional. La responsable de comunicación de La LUZ de las NIÑAS, Irene Sánchez Prieto, ha señalado que “poner fin a la mutilación genital femenina requiere un compromiso sostenido con la educación, los derechos humanos y la dignidad de las niñas en todos los contextos”.