Perro abandonado en aeropuerto de Las Vegas encuentra hogar con su rescatador
Un pequeño goldendoodle ha encontrado un nuevo horizonte lleno de esperanza tras una serie de hechos que comenzaron con un trato inadecuado por parte de su dueña. Este desenlace incluye la intervención policial y un acto de adopción que promete cambiar la vida del animal.
La historia arranca con momentos complicados y algo desagradables antes de que el acto de bondad protagonizado por el agente Skeeter Black destaque como un ejemplo conmovedor de cuidado hacia los animales.
Todo empezó el 2 de febrero en el Aeropuerto Internacional Harry Reid, ubicado en Las Vegas. El personal de la aerolínea JetBlue se enfrentó a una situación tensa cuando intentaron comunicar a la propietaria que su perro no podía viajar. La documentación que ella presentó, alegando que el animal era un perro de asistencia, no cumplía con los requisitos.
Conflicto en el aeropuerto
Ante la negativa de la aerolínea, la mujer decidió dejar atado al perro a una estructura metálica utilizada para medir el equipaje y se marchó. Ante esta acción, el personal de JetBlue contactó con la Policía para intervenir. Los agentes localizaron rápidamente a la dueña, quien ya había superado el control de seguridad y se encontraba en la puerta D1, lista para embarcar.
Según el informe de la Policía, la mujer aseguró que su perro llevaba un dispositivo de localización. De ese modo, daba a entender que era aceptable abandonarlo, pues el animal volvería a su lado. Sin embargo, esta explicación no convenció a las autoridades.
Detención y maltrato animal
La Policía detuvo a la mujer por un delito leve de maltrato animal. Además, al intentar resistirse con violencia durante la detención, fue expulsada del aeropuerto. El caso subraya la importancia de respetar la documentación y los protocolos para viajar con animales, en especial en aeropuertos tan transitados como el de Las Vegas.
El comunicado oficial detalló que “los Servicios de Protección Animal se hicieron cargo del perro”. Tras cumplir con un periodo obligatorio de retención de diez días, y sin que la propietaria regresara, la organización Retriever Rescue of Las Vegas intervino para proteger al animal.
Una segunda oportunidad para el perro
Durante este tiempo, el perro fue rebautizado cariñosamente como Jet Blue. Diez días después, el agente Skeeter Black, quien participó activamente en la intervención, decidió adoptar al pequeño goldendoodle y comenzó una nueva etapa con su familia.
En una publicación en redes sociales, el Departamento de Policía de Las Vegas expresó: “Buen viaje, Jet Blue, y bienvenido a una nueva vida en la que serás querido más allá de las palabras por el agente Black y su familia”.