Putin habría pedido a Trump la cesión de Donetsk y Lugansk para frenar la guerra

 Putin y Trump en su reunión
Putin y Trump en su reunión

La cumbre celebrada en Alaska entre Vladimir Putin y Donald Trump sigue generando gran controversia. Según ha revelado el Financial Times, el presidente ruso habría condicionado cualquier posibilidad de alto el fuego en la guerra de Ucrania a la cesión de Donetsk y Lugansk, dos regiones estratégicas del este del país.

Las exigencias de Putin en Alaska

De acuerdo con cuatro fuentes con acceso directo a las conversaciones, Putin planteó que Ucrania debía retirarse por completo de esos territorios para que Rusia detuviera sus ataques y renunciara a nuevas ofensivas. Además, el líder del Kremlin habría prometido suspender los bombardeos con drones y misiles de crucero sobre el centro y el oeste del país.

En paralelo, Putin también sugirió que se paralizarían los avances militares en Jersón y Zaporiyia, donde las tropas rusas ocupan amplias zonas de tierra. Sin embargo, insistió en que no renunciará a lo que denomina las “causas profundas del conflicto”: entre ellas, que Ucrania mantenga un estatus de potencia no nuclear, se aleje de la OTAN y reconozca la llamada “nueva realidad territorial” de Moscú, que incluye Crimea y gran parte del Donbás.

La posición de Trump y los contactos internacionales

El expresidente estadounidense, que actuó como mediador, trasladó lo exigido por Putin tanto al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, como a varios líderes europeos en distintas llamadas telefónicas. En estas conversaciones, Trump habría instado a los gobiernos europeos a rebajar la presión sobre Moscú y desistir en su intento de alcanzar un alto el fuego inmediato.

Antes incluso de la reunión en Alaska, Trump ya había avanzado ante la prensa que contemplaba la posibilidad de desplegar una fuerza multinacional de paz en Ucrania, integrada por países europeos y aliados internacionales, aunque descartando tajantemente cualquier papel de la OTAN.

Riesgo estratégico para Ucrania

La entrega de Donetsk y Lugansk supondría un duro golpe militar y político para Kiev. Actualmente, Rusia controla el 70% de Donetsk y prácticamente la totalidad de Lugansk, salvo una franja occidental que actúa como cinturón defensivo clave frente a una nueva ofensiva. Perder estas zonas dejaría a Ucrania en una situación de gran vulnerabilidad.

Próximos pasos: reunión en la Casa Blanca

Trump planea llevar estas propuestas a la reunión que mantendrá con Zelenski en la Casa Blanca el próximo lunes. Según fuentes citadas por el New York Times, también ha invitado a varios líderes europeos de la denominada “coalición de dispuestos”, entre ellos el canciller alemán Friedrich Merz, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, para valorar una posible misión de paz.

La reacción de Zelenski

Hasta el momento, ni Kiev ni la Casa Blanca, el Kremlin o la diplomacia europea se han pronunciado oficialmente sobre estas informaciones. No obstante, Zelenski siempre ha reiterado su negativa a ceder territorios a Rusia como parte de cualquier acuerdo de paz, subrayando que un pacto de esas características sería “inaceptable para el pueblo ucraniano”.