Sánchez propone eliminar el cambio de hora por su escaso ahorro energético

 Cambio de hora
Cambio de hora

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes su intención de proponer en el Consejo Europeo la eliminación definitiva del cambio de hora estacional, una práctica que, según ha señalado, “ya no tiene sentido”, apenas contribuye al ahorro energético y tiene efectos negativos en la salud y el bienestar de los ciudadanos.

Sánchez ha explicado que su propuesta busca acabar con los adelantos y retrasos horarios que se producen dos veces al año, con el fin de mantener un horario estable durante todo el año y evitar las alteraciones en el descanso y los hábitos de vida que estos cambios provocan.

Por su parte, la Comisión Europea ha respaldado la iniciativa, asegurando que suprimir el cambio horario es la vía más lógica para avanzar. El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, ha recordado que, aunque la medida no está actualmente entre las prioridades políticas de la Unión, “es un tema que preocupa a millones de ciudadanos europeos”.

El actual calendario de cambios horarios finaliza en octubre de 2026, por lo que si los Estados miembros alcanzan consenso, la eliminación podría aprobarse antes de renovar dicho calendario por otros cinco años.

Un debate que se remonta a 2018

La propuesta de eliminar el cambio de hora no es nueva. En 2018, la Comisión Europea impulsó una consulta pública en la que ocho de cada diez europeos se mostraron a favor de suprimirlo. El Parlamento Europeo también apoyó entonces la medida, pero la falta de consenso entre los países miembros frenó su aplicación.

Jorgensen ha destacado que, desde el inicio de la nueva legislatura, la Comisión “ha trabajado activamente” con los Estados miembros para analizar las implicaciones jurídicas y técnicas de la propuesta. Además, ha confirmado que se pondrá en marcha un nuevo estudio de impacto para guiar la decisión final sobre el futuro del cambio horario en la UE.

Mientras tanto, los ajustes de hora seguirán aplicándose hasta que el Consejo Europeo y el Parlamento adopten formalmente una decisión. La propuesta española ha recibido ya el apoyo de países como Finlandia y Polonia, y se espera que el debate continúe en próximas reuniones del Consejo de Energía.