El Tribunal de París concede la libertad condicional a Nicolás Sarkozy
Según su veredicto, el expresidente francés tendrá que cumplir "estrictos controles judiciales" y no podrá salir del país
El político ha estado en la cárcel parisina de La Santé por la trama de financiación ilegal del régimen de Gadafi
El Tribunal de Apelación de París ha decidido poner en libertad condicional vigilada con "estrictos controles judiciales" al expresidente de Francia, Nicolás Sarkozy, que también tendrá prohibido salir del país. El político llevaba 20 días en la cárcel parisina de La Santé por la trama de financiación ilegal del exlíder libio Muamar el Gadafi para las elecciones presidenciales francesas de 2007 que llevaron al político francés al Elíseo.
No existe riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas, según la resolución del tribunal, que ha examinado este lunes la petición de los abogados de Sarkozy de ponerle en libertad. Antes de anunciar su veredicto, la Fiscalía de Francia también instaba a concederle la libertad con control judicial.
Horas antes de hacerse pública la decisión, el exmandatario ha vuelto a defender su inocencia en una comparecencia por videoconferencia, donde ha afirmado que es víctima de "una manipulación" en el caso, por el que ha sido condenado a cinco años de prisión. Sus abogados recurrieron la sentencia y se espera que el nuevo juicio sea en marzo de 2026.
Asegura que la cárcel es "una pesadilla"
En su comparecencia, Sarkozy ha descrito la prisión como "una pesadilla", aunque también ha agradecido la "humanidad excepcional del personal penitenciario", que han convertido "esta pesadilla de la cárcel en algo soportable".
El pasado 22 de octubre, el expresidente pasó su primera noche en La Santé y lo hizo bajo un dispositivo especial de seguridad por "las amenazas que pesan sobre él" y por su condición de antiguo jefe del Estado, como confirmó el ministro del Interior, Laurent Núñez-Belda.
Desde entonces, está en una celda individual y con un régimen especial de aislamiento parcial donde se mueve escoltado, tiene limitadas sus interacciones con otros reclusos y no comparte espacios comunes, según fuentes penitenciarias citadas por la prensa francesa. También tiene derecho a dos encuentros a la semana con su familia.
El tribunal de París ordenó el pasado 25 de septiembre el ingreso inmediato de Sarkozy en prisión por la "excepcionalidad" del caso y para evitar una posible destrucción de pruebas, todo ello sin esperar la apelación prevista para marzo de 2026. Aparte de la pena de cinco años de cárcel, ha sido condenado también a pagar una multa de 100.000 euros y queda inhabilitado para ejercer cualquier cargo público de inelegibilidad.
El próximo 26 de noviembre, el expresidente conocerá la sentencia del Tribunal Supremo sobre otra condena de un año de cárcel (reducida a seis meses) por una trama de facturas falsas para financiar actos electorales en la campaña para su reelección de 2012, algo que pudo cumplir con un brazalete electrónico y sin entrar en la cárcel. También fue condenado a un año de cárcel por corrupción y tráfico de influencias, también con la posibilidad de hacerlo en arresto domiciliario.