Trump anuncia una fuerte rebaja en el precio de los medicamentos para adelgazar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado una importante reducción en el precio de los medicamentos para adelgazar, entre ellos los populares Ozempic y Wegovy, tras alcanzar un acuerdo histórico con las farmacéuticas Novo Nordisk y Eli Lilly.
El pacto contempla “descuentos drásticos” en los fármacos del tipo GLP-1, utilizados tanto para el control del peso como para la diabetes tipo 2. Según ha detallado la Casa Blanca, los nuevos precios comenzarán a aplicarse a partir de enero del próximo año, con una venta directa al consumidor prevista para mediados de 2026 dentro del programa Medicare, y progresivamente en Medicaid, en función de la adhesión de cada Estado.
Actualmente, un tratamiento mensual con estos medicamentos puede superar los 1.000 dólares en EE. UU. Sin embargo, el nuevo acuerdo permitirá que las dosis orales iniciales estén disponibles por aproximadamente 150 dólares, lo que supone una reducción del 85 % respecto al precio actual.
Trump ha afirmado que esta medida “salvará vidas y mejorará la salud de millones de estadounidenses”, al hacer accesibles estos tratamientos a una parte mucho más amplia de la población.
El acuerdo se enmarca en la Ley de Reducción de la Inflación, que exige a las compañías farmacéuticas negociar precios con Medicare, el sistema de salud pública que cubre a más de 60 millones de ciudadanos estadounidenses.
Novo Nordisk confirmó que ha pactado un precio específico dentro del programa Medicare para su medicamento semaglutida, el componente activo de Ozempic y Wegovy, mientras que Eli Lilly hará lo propio con sus fármacos equivalentes.
Según un análisis publicado en The Lancet, la semaglutida no solo favorece la pérdida de peso, sino que también reduce el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares en adultos con obesidad o diabetes tipo 2. Sin embargo, el estudio aclara que los beneficios cardiovasculares van más allá del control del peso corporal.
La obesidad, considerada una de las principales causas de problemas de salud en Estados Unidos, está directamente relacionada con enfermedades cardíacas y metabólicas. Por ello, la rebaja de estos medicamentos podría tener un impacto positivo en la salud pública y en la prevención de enfermedades cardiovasculares a gran escala.