El consumo de nutrientes clave en menopausia está por debajo de recomendaciones

Día Mundial de la Menopausia
  1. Salud nutricional en menopausia
  2. Suplementación y obesidad en la menopausia
  3. Estrategias integradas y recomendaciones

Salud nutricional en menopausia

El Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) alerta sobre la alta insuficiencia nutricional que presenta el grupo de mujeres en la etapa de menopausia en España y países cercanos. Este fenómeno coincide con diferentes investigaciones que señalan que el consumo de ciertos nutrientes esenciales en esta fase es considerablemente menor a las cantidades recomendadas.

Entre los nutrientes que muestran un déficit significativo destacan la vitamina D, el calcio, el magnesio y varias vitaminas importantes como las vitaminas A, C, E y del grupo B. Esta situación, explicada por la endocrina y coordinadora del informe Irene Bretón durante la presentación del documento, está relacionada con un mayor riesgo de osteoporosis, pérdida muscular (sarcopenia) y un aumento general de morbilidad.

El informe subraya la importancia de priorizar la salud nutricional de las mujeres en menopausia, perimenopausia y posmenopausia dentro de las políticas sanitarias y de salud pública. La transición a esta etapa afecta a un porcentaje significativo de mujeres, lo que justifica la atención sanitaria específica para este colectivo.

Además, apunta que la menopausia precoz, especialmente cuando no está vinculada a factores genéticos, eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, como el ictus, osteoporosis y otras complicaciones. Sin embargo, adoptar un estilo de vida saludable, basado en una dieta mediterránea y la reducción del consumo de tabaco y alcohol, puede disminuir considerablemente estos riesgos.

Asimismo, el informe destaca los beneficios del ejercicio físico regular. La recomendación es realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad intensa, combinados con al menos dos sesiones de entrenamiento de fuerza. Esta rutina ayuda a mantener la masa muscular, la calidad ósea, mejorar el perfil cardiometabólico, el estado anímico, el sueño y, en general, la calidad de vida.

Suplementación y obesidad en la menopausia

Respecto a la suplementación, el informe indica que la administración de calcio y vitamina D puede ser necesaria en casos de riesgo de déficit de estos nutrientes. Sin embargo, señala que la evidencia y seguridad de otros suplementos frecuentes aún no están suficientemente respaldadas, recomendando una valoración individual y mayores estudios al respecto.

Por otro lado, se analiza la relación entre la menopausia y la obesidad. Durante la perimenopausia y posmenopausia, hay un aumento del riesgo de desarrollar síndrome metabólico, esteatosis hepática metabólica, ciertos cánceres hormonodependientes y fracturas óseas. Para contrarrestar estos efectos, se recomienda una dieta equilibrada junto con actividad física constante, que permitan reducir el peso corporal a la vez que se conserva la masa muscular y la salud ósea.

Estrategias integradas y recomendaciones

El Comité Científico hace un llamado a implementar una estrategia integral que contemple el cribado y la valoración nutricional y funcional, así como la evaluación cardiometabólica y ósea. Esta estrategia facilitaría la ejecución de programas educativos y de ejercicio físico adaptados a esta etapa.

Simultáneamente, señala la necesidad de realizar investigaciones adicionales para establecer recomendaciones específicas y desarrollar políticas públicas dirigidas a este segmento de la población.

Finalmente, la doctora Bretón, miembro del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, pone en valor que las mujeres pasan cerca de la mitad de su vida en posmenopausia, lo que exige un esfuerzo para mejorar el entendimiento y la atención en esta fase.