La dieta yo-yo podría ser beneficiosa para ti, sugiere un nuevo estudio
Un reciente estudio ha cambiado la percepción sobre la dieta yo-yo, sugiriendo que podría ofrecer beneficios para la salud a largo plazo. Esta práctica, también conocida como ciclismo de peso, se caracteriza por perder y recuperar peso varias veces, proceso que hasta ahora se había asociado con riesgos como ataques al corazón, accidentes cerebrovasculares, diabetes y presión arterial alta.
Pero un trabajo publicado en la revista BMC Medicine aporta datos que cuestionan esas creencias. Según este análisis, la repetida pérdida de peso puede disminuir la grasa abdominal dañina, conocida también como grasa visceral, ofreciendo una mejora significativa y duradera en la salud cardiometabólica.
Los investigadores, liderados por la profesora Iris Shai, definen esta investigación como “el mayor ensayo a largo plazo con pérdida de peso repetida basado en resonancia magnética”. El estudio indica que cada intento de adelgazar contribuye a mejorar el bienestar, incluso si después se recuperan algunos kilos.
- Beneficios de la dieta yo-yo para la salud
- Memoria cardiometabólica y cambios saludables
- Estudio a largo plazo y resultados clave
Beneficios de la dieta yo-yo para la salud
La dieta yo-yo ha sido muy cuestionada porque se creía que el vaivén constante del peso podía perjudicar la salud. Sin embargo, la profesora Iris Shai subraya que un compromiso continuo con una alimentación saludable crea lo que denomina una “memoria cardiometabólica” en el organismo. Esta memoria ayuda a mantener mejoras incluso si el peso se recupera tras una dieta.
“La participación repetida en un programa de estilo de vida dirigido a la pérdida de peso, incluso después de un aparente ‘fracaso’ […] puede llevar a beneficios significativos y sostenibles para la salud a lo largo de los años, especialmente a través de la reducción de la grasa visceral dañina,” recalca la investigadora.
Memoria cardiometabólica y cambios saludables
Los hallazgos del estudio indican que el simple número que marca la báscula no basta para valorar el éxito en la pérdida de peso. Hadar Klein, autor principal y estudiante de doctorado en la Universidad Ben-Gurión del Negev, explica que “aunque se recupere el peso, la salud cardiometabólica puede permanecer mejorada,” destacando que los beneficios acumulativos sobre la grasa abdominal y los marcadores metabólicos son importantes.
El estudio aporta evidencia contundente de que, pese a que en el segundo intento de perder peso se pierda menos kilos que en el primero, las mejoras en salud son palpables y sostenidas.
Estudio a largo plazo y resultados clave
La investigación siguió a cerca de 300 participantes a lo largo de diez años, tras formar parte de dos ensayos randomizados de 18 meses centrados en dietas y ejercicio, usando la dieta mediterránea como base para la intervención. Cada fase incluyó escáneres por resonancia magnética para evaluar la grasa abdominal y otros biomarcadores.
Sorprendentemente, aunque al comenzar la segunda intervención los participantes mostraban un peso similar al inicial, su composición corporal y perfil metabólico mejoraron entre un 15 % y un 25 % en comparación con el inicio del estudio. Los marcadores detectados reflejaron mayor sensibilidad a la insulina y un perfil lipídico más saludable.
Tras cinco años desde la segunda intervención, los participantes que repitieron el programa presentaron menos recuperación de peso y menor acumulación de grasa visceral que aquellos que solo participaron una vez, confirma la profesora Shai.
Este trabajo se realizó en colaboración con expertos del Departamento de Nutrición de Harvard, el Hospital Universitario de Leipzig y la Escuela de Salud Pública de la Universidad Tulane, sumando valor y rigor científico a sus resultados.