Confirman que compuestos de manzana regulan glucosa y saciedad

Manzana
  1. Compuestos naturales de la manzana
  2. Método in vitro para estudio digestivo
  3. Efectos en la absorción de glucosa y saciedad

Compuestos naturales de la manzana

Un grupo de científicos de la Universidad de Valladolid (UVA) ha demostrado que ciertos compuestos naturales presentes en la manzana contribuyen a regular la absorción intestinal de azúcar y a promover la sensación de saciedad.

Este hallazgo, publicado en la revista Food Chemistry, indica que la regulación de la saciedad actúa de manera similar a algunos medicamentos empleados para tratar la diabetes y la obesidad, enviando señales al cerebro que indican plenitud.

La investigación está dirigida por Mario Martínez, profesor del Instituto de Procesos Sostenibles (ISP) y de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias (ETSIIAA) de la UVA, según informaron fuentes académicas a Europa Press.

Método in vitro para estudio digestivo

El estudio, titulado 'Selective detoxification of digesta revealed how cold-pressed apple fractions modulate transepithelial glucose transport and stimulate GLP-1 secretion', examina el impacto de matrices naturales ricas en polifenoles, compuestos bioactivos comunes en frutas y verduras, sobre la digestión, absorción de nutrientes y la estimulación intestinal para liberar la hormona GLP-1.

En el caso específico de la manzana, estos compuestos juegan un papel relevante en cómo el cuerpo absorbe la glucosa y controla el apetito. No obstante, el efecto sobre los procesos digestivos y metabólicos varía según la forma en que se consuma la manzana, ya sea entera o a través de derivados como el bagazo de zumo o sidra.

Para analizar estos efectos, los investigadores recrearon in vitro el proceso digestivo de la manzana y la detoxificación posterior de los digeridos. Esto permitió evaluar la interacción de sus compuestos con células intestinales en condiciones similares a las humanas.

Gracias a este enfoque, se pudo observar cómo los componentes de la manzana afectan el transporte de glucosa a través de la pared intestinal y la liberación hormonal. Mario Martínez explicó que uno de los avances del estudio fue desarrollar un método in vitro que combina la simulación de la digestión con ensayos en células intestinales cultivadas.

Este sistema reproduce las condiciones químicas del proceso digestivo humano y luego aplica los digeridos sobre células intestinales para estudiar la absorción de compuestos de la manzana y la activación de las células enteroendocrinas.

Efectos en la absorción de glucosa y saciedad

Los resultados indican que los polifenoles de la manzana pueden disminuir la cantidad de glucosa absorbida desde el intestino hacia la sangre, ya que algunos de estos compuestos interfieren con los transportadores responsables del paso del azúcar a través de la pared intestinal.

El método in vitro evidenció que la manzana entera posee un perfil de metabolitos variados que actúan como inhibidores del azúcar, ralentizando o previniendo la absorción de glucosa.

Esto implica que la glucosa ingresa al organismo de manera más gradual, ayudando a prevenir picos elevados de azúcar después de las comidas.

Por otra parte, el estudio encontró que el bagazo de manzana, a diferencia de la fruta entera, estimula la liberación de GLP-1, una hormona intestinal clave en la regulación de la insulina, el vaciado gástrico y la sensación de saciedad.

Los experimentos mostraron que los digeridos del bagazo aumentaron notablemente la secreción de GLP-1 en células intestinales luego de la digestión. Este hallazgo es relevante porque GLP-1 es también el objetivo de varios medicamentos para la diabetes tipo 2 y la obesidad.

Martínez remarcó que uno de los desafíos es desarrollar componentes naturales que reduzcan el apetito mediante la secreción endógena de GLP-1, activando sus receptores, un objetivo similar al de los fármacos agonistas de GLP-1.

La investigación, impulsada por el grupo Innograinlab del ISP, aporta al campo de la nutrición de precisión al estudiar la relación entre compuestos vegetales y su respuesta fisiológica.

Estos resultados respaldan una orientación hacia estrategias nutricionales más específicas, que superen las recomendaciones dietéticas generales para aprovechar las propiedades funcionales singulares de cada componente alimentario.

Además, el estudio aporta un segundo beneficio al revalorizar el bagazo de manzana, un subproducto habitual en la industria del zumo y la sidra que suele usarse para alimentación animal o descartarse.

Se demuestra que este subproducto mantiene una actividad biológica significativa que puede influir en la liberación de GLP-1, por lo que podría incorporarse como ingrediente funcional en nuevas aplicaciones.