La melatonina podría bajar la mortalidad en críticos con COVID-19

Archivo - Imagen de archivo de una UCI.

 

Un trabajo difundido en la revista científica 'Journal of Medical Virology' relaciona la administración oral de dosis altas de melatonina en pacientes críticos con COVID-19 con una evolución clínica más favorable y con una reducción marcada de la mortalidad.

En los primeros meses de la pandemia, las unidades de cuidados intensivos (UCI) registraban cifras de mortalidad elevadas y había pocas alternativas terapéuticas con eficacia clara. En ese marco, el Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Clínico San Carlos de Madrid impulsó una evaluación para analizar si la melatonina, conocida sobre todo por su papel en la regulación del sueño, podía influir en el curso de la COVID-19 grave en pacientes críticos.

El enfoque se planteó como un estudio abierto y cuasi experimental (no aleatorizado). Según se recoge en el texto, el objetivo fue observar resultados clínicos y de mortalidad en pacientes tratados con el manejo estándar, con o sin la adición de melatonina en dosis altas.

  1. Contexto y planteamiento del estudio
  2. Diseño, población y periodos de tratamiento
  3. Mortalidad a 90 días y evolución del fallo orgánico
  4. Complicaciones graves, soporte respiratorio y estancia
  5. Posibles líneas de investigación en otras patologías

Contexto y planteamiento del estudio

El estudio se desarrolló en una etapa en la que la COVID-19 grave generaba una presión asistencial alta en UCI y la disponibilidad de tratamientos efectivos era limitada. En ese escenario, se exploró el posible papel de la melatonina en la evolución de pacientes críticos.

"Algunos estudios previos habían sugerido que podría tener efectos beneficiosos frente a infecciones graves y procesos inflamatorios intensos, como los que se observan en la COVID-19 severa; sin embargo, su papel en pacientes críticos apenas se había explorado al inicio de la pandemia", ha afirmado Miguel Sánchez, principal investigador del estudio y académico de número de Medicina Intensiva de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME).

Diseño, población y periodos de tratamiento

La investigación incluyó a 335 pacientes consecutivos ingresados en UCI por COVID-19 grave. El periodo de inclusión abarcó desde marzo de 2020 hasta abril de 2021.

Los pacientes se distribuyeron en cuatro periodos consecutivos. En estos periodos se alternó el tratamiento estándar sin melatonina (grupo control) y el tratamiento estándar combinado con melatonina oral en dosis altas.

Dosis, horario y alternancia de grupos

La melatonina se administró por vía oral en dosis diarias de 50, 100 o 200 mg, en una única toma. La pauta se aplicó a las 21.00 horas.

"Como observamos un importante descenso de la mortalidad a los 90 días en los casos tratados con melatonina y se estaban introduciendo cambios en el manejo clínico de la COVID-19, como los corticoesteroides, los antivirales, la colchicina, el manejo respiratorio, etc., decidimos detener la administración de melatonina para observar si la mejora no era atribuible a la melatonina, sino a esas modificaciones. Los siguientes 93 casos 'control' sin melatonina tuvieron una mortalidad del 34%, por lo que decidimos añadir una cuarta fase de 40 pacientes que sí recibieron una dosis diaria de 100 mg, en la que volvimos a observar una reducción significativa de la mortalidad", ha explicado Sánchez.

Mortalidad a 90 días y evolución del fallo orgánico

Los datos recogidos señalan una diferencia en la mortalidad a los 90 días entre los grupos que recibieron melatonina y los que no la recibieron. En conjunto, la mortalidad fue del 20,8 por ciento en los dos grupos tratados con melatonina, frente al 36,1 por ciento en los grupos sin melatonina.

"Este efecto significativo se mantuvo incluso tras tener en cuenta las variaciones de la carga asistencial de la UCI y otros factores clínicos relevantes que también pueden influir en la mortalidad. Además, los pacientes que recibieron melatonina mostraron una mejor evolución del fallo orgánico desde los primeros días de ingreso", sostiene este académico.

Complicaciones graves, soporte respiratorio y estancia

El tratamiento con melatonina también se asoció a un menor número de complicaciones graves durante el ingreso. Entre los eventos descritos se incluyen menos infecciones nosocomiales, con especial mención a la neumonía asociada a ventilación mecánica, además de una menor necesidad de intubación y una menor incidencia de barotrauma pulmonar.

"Se observaron menos infecciones nosocomiales, especialmente neumonía asociada a ventilación mecánica, menos necesidad de intubación, menor incidencia de barotrauma pulmonar y una reducción global de los eventos adversos graves. Asimismo, los pacientes tratados con melatonina pasaron menos días con soporte respiratorio y tuvieron estancias más cortas tanto en la UCI como en el hospital", reconoce este especialista en medicina intensiva.

Posibles líneas de investigación en otras patologías

El investigador indicó que estos resultados permiten plantear nuevas líneas de trabajo con melatonina más allá de la COVID-19. En concreto, se menciona su potencial interés en futuras pandemias y en enfermedades graves vinculadas a inflamación sistémica y estrés oxidativo.

En el texto se enmarca esta posibilidad como una continuación de la investigación, centrada en escenarios clínicos con mecanismos fisiopatológicos similares a los observados en la COVID-19 severa.

Propuesta de ensayo aleatorizado con placebo

"Nuestra intención es realizar un ensayo, esta vez doble ciego, aleatorizado, comparado con placebo y multicéntrico, en patologías con fisiopatología similar, como el shock séptico (la infección grave), la parada cardiaca resucitada, porque se liberan radicales libres al reanudarse la circulación, y el ictus isquémico y hemorrágico, debido al efecto neuroprotector de la melatonina", ha finalizado Sánchez.

La propuesta descrita se orienta a ampliar la evidencia mediante un diseño comparado con placebo y con participación multicéntrica, manteniendo el foco en resultados clínicos en situaciones críticas.