Receta fácil de donuts caseros esponjosos con glaseado de azúcar tradicional

Donut glaseado casero

Los donuts caseros son un clásico irresistible, y esta receta logra recrear a la perfección esos dulces esponjosos con azúcar que acompañan muchas mañanas en los bares de toda España. Son esos sabores que nos recuerdan a la infancia y que siguen presentes en desayunos cotidianos.

En casa, la idea de preparar bollería tradicional ha sido una constante. Desde bollicaos caseros hasta los famosos doowaps, sin olvidar los phoskitos, todas estas recetas sencillas brindan una enorme satisfacción al hacerse desde cero. La experiencia es aún más gratificante cuando se comprueba lo fácil que resulta su elaboración.

Aunque pueda parecer complicado, el proceso no es tan difícil como parece. Requiere paciencia por los dos tiempos de levado, pero el resultado compensa ampliamente el esfuerzo y el tiempo invertido. Además, con un poco de colorante rosa, se puede preparar un glaseado muy similar al clásico de los Simpsons, aunque incluso sin él, el aspecto es muy atractivo.

Los donuts son un placer que debe disfrutarse con moderación, dada su elaboración con masa frita y su cubierta azucarada, que aporta muchas calorías. Aun así, su sabor es una verdadera delicia.

  1. Ingredientes para preparar donuts caseros
  2. Pasos para hacer donuts en casa

Ingredientes para preparar donuts caseros

Para conseguir estos donuts en casa, son necesarios los siguientes ingredientes:

  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 75 gramos de azúcar
  • 50 gramos de mantequilla
  • 100 ml de agua
  • 150 ml de leche
  • 25 gramos de levadura fresca o levadura de panadero
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 huevo
  • Una pizca de sal

Para el glaseado, se usarán:

  • 125 gramos de azúcar glasé
  • Agua, ajustando la cantidad según la textura deseada

Pasos para hacer donuts en casa

El primer paso consiste en disolver la levadura en la mezcla de agua y leche hasta que quede completamente integrada. Después, en un bol se mezclan la harina, el azúcar y la sal.

A continuación, se añaden la mantequilla a temperatura ambiente, la esencia de vainilla y el huevo, junto con la mezcla líquida de levadura, agua y leche. Después viene el amasado, que puede hacerse con robot de cocina o manualmente. La masa debe ser elástica y no debe pegarse; si ocurre, se añade harina poco a poco. Este proceso dura aproximadamente 10 minutos, hasta obtener una masa lisa y suave.

Después, se forma una bola con la masa y se coloca en un bol untado con una gota de aceite de oliva para evitar que se pegue. Se cubre con film transparente y se deja en un lugar cálido para que crezca hasta que duplique o triplique su tamaño.

Una vez haya levado, se vuelve a amasar sobre una superficie ligeramente enharinada. Con un rodillo, se extiende la masa hasta que tenga un grosor de aproximadamente un centímetro. No hay que preocuparse porque volverá a levar.

Usando un aro de emplatar se cortan los donuts, y para el agujero central se puede emplear el cuello de una botella de agua. Se colocan sobre papel vegetal y se dejan reposar durante dos horas más, cubiertos con un paño limpio, para que doblen su volumen.

Cuando hayan levado, se prepara una sartén con abundante aceite de girasol a temperatura baja. Es importante no poner el fuego alto para que los donuts se doren de forma uniforme y no se quemen. Se fríen aproximadamente 20 segundos por cada lado, manteniendo el papel de horno para manipularlos y evitar que se bajen.

Finalmente, se colocan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y se dejan enfriar. El glaseado se prepara mezclando el azúcar glasé con unas gotas de agua hasta lograr una textura espesa y manejable con un pincel. Se pintan los donuts con el glaseado y estarán listos para disfrutar.

El resultado son donuts esponjosos y deliciosos, cuya textura y sabor hacen que valga la pena dedicarles tiempo y cariño en la cocina.