Koldo asegura no decidir y niega pruebas de mordidas
En el Tribunal Supremo, la defensa de Koldo García ha solicitado su absolución y libertad provisional, argumentando que el exasesor no tomó decisiones en la compra de mascarillas ni recibió sobornos de 10.000 euros por parte de Víctor de Aldama. Además, asegura que no formó parte de ninguna organización criminal, a diferencia del empresario investigado, considerado un presunto conseguidor.
Leticia de la Hoz, abogada de Koldo, sostuvo que su cliente ejercía un rol limitado, encargándose solo de llevar la agenda del ministro y realizar algunas gestiones personales, sin intervenir en contratos. También destacó que Koldo fue una persona de confianza para José Luis Ábalos, tanto durante su etapa como ministro de Transportes, como en su rol dentro del PSOE como secretario de Organización.
La defensa insistió en que Koldo García no era integrante de ninguna estructura criminal y subrayó la falta de pruebas objetivas, como seguimientos o fotografías, que demuestren pagos irregulares. Además, explicó que el manejo de dinero en efectivo por parte de Koldo provenía de su función oficial dentro del partido, justificando la procedencia lícita de dichos ingresos.
- Aldama y la organización criminal
- El piso de Jéssica Rodríguez
- Sanciones y peticiones de la fiscalía
Aldama y la organización criminal
De la Hoz afirmó que los informes de la Guardia Civil evidencian que Aldama disponía de una organización criminal junto a socios que, sin embargo, han optado por no declarar en el juicio. Según la abogada, la Unidad Central Operativa identificó a Aldama como el líder de dicha estructura.
Se defendió la ausencia de un plan previo para delinquir en el que Koldo estuviera involucrado, recalcando que Aldama era el único con un propósito delictivo. La defensa sostuvo que no existía una integración formal de Koldo en una organización con objetivos criminales claros y, en ese contexto, señaló que Aldama intentaba atraer a personalidades como "Mortadelo y Filemón" para su red.
También se hizo énfasis en la imposibilidad de prever la pandemia y sus consecuencias, descartando que Aldama pudiera tener conocimiento anticipado sobre la crisis sanitaria para lucrarse con la venta de mascarillas.
El piso de Jéssica Rodríguez
Respecto al uso del piso que tuvo Jéssica Rodríguez, expareja de Ábalos, la defensa argumentó que no se trata de una recompensa vinculada a los contratos de mascarillas. Señaló que en marzo de 2019, cuando se iniciaron las gestiones para el piso, no existía ninguna relación con dichos contratos ni beneficios para Koldo.
La abogada calificó como una simple ayuda la gestión para que Jéssica accediera al inmueble, negando que esto implicara un beneficio o retribución para el exasesor. Con un tono irónico, mencionó la habilidad de Jéssica para conseguir regalos mediante la persuasión, sin que ello constituya una prueba de corrupción.
Además, la defensa apuntó que en la investigación hay un asunto tratado de manera discreta y sin abordarse abiertamente: el presunto blanqueo de capitales relacionado con Aldama.
Sanciones y peticiones de la fiscalía
La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado penas de 24 años de prisión para José Luis Ábalos, 19 años y medio para Koldo García y siete años para Víctor de Aldama, esta última debido a la atenuante de confesión. Por su parte, las acusaciones populares lideradas por el Partido Popular reclaman 30 años para Ábalos y su exasesor, mientras que piden alrededor de cinco años de prisión para Aldama.