Extremadura investigará a fondo las acusaciones de maltrato a estudiantes en un centro educativo

La consejera de Educación, Ciencia y Formación Profesional en funciones atiende a los medios.
  1. Denuncias y protocolos en el Colegio Mirador
  2. El papel de la consejería y la inspección educativa
  3. La figura del conserje y la seguridad del centro
  4. Incidentes relacionados y testimonio de padres

Denuncias y protocolos en el Colegio Mirador

La consejera en funciones de Educación, Ciencia y Formación Profesional de Extremadura, María Mercedes Vaquera, informó que desde el primer momento la Consejería y la delegación provincial activaron todos los protocolos necesarios tras recibir varias denuncias presentadas por el Colegio Mirador de Cerro Gordo en Badajoz y por un grupo de padres. Estas denuncias señalan un presunto caso de maltrato por parte de una técnico de Educación Infantil (TEI) hacia alumnos del centro.

Actualmente, la Inspección educativa está investigando minuciosamente los hechos relacionados con esta trabajadora. La consejería ha destacado que, tanto en este incidente como en el caso de dos menores que abandonaron el colegio hace unas semanas, desde el primer día se está trabajando para esclarecer la situación y atribuir responsabilidades donde corresponda, asegurando que estas denuncias no quedarán sin atender.

El papel de la consejería y la inspección educativa

En relación con las denuncias, María Mercedes Vaquera afirmó que llegarán hasta el fondo del asunto y que todas las responsabilidades derivadas de la investigación serán aclaradas. La trabajadora implicada permanece de baja laboral desde hace al menos quince días, mientras se lleva a cabo el proceso. La Inspección educativa, que es el organismo encargado de coordinar estas investigaciones, ya está analizando cada detalle de lo sucedido, aunque no se ofrecen detalles públicos por respeto a la privacidad y al proceso en curso.

Además, se cuenta con medidas adicionales implementadas por la Consejería en coordinación con el centro educativo involucrado. Sobre la empleada en cuestión, vaquera señaló que ya tuvo un expediente abierto el curso pasado, que se cerró por falta de pruebas suficientes para atribuirle responsabilidad alguna. Sin embargo, a pesar de haberse cerrado ese expediente, fue incorporada nuevamente al centro educativo debido a que no se comprobó entonces ninguna irregularidad.

Este nuevo proceso se basa en denuncias y evidencias diferentes a las del año pasado, por lo que el resultado de esta investigación podría variar del anterior, dependiendo de las nuevas pruebas que se obtengan.

La figura del conserje y la seguridad del centro

Ante la demanda ciudadana de contar con un conserje en el Colegio Mirador—a la que se suma una manifestación convocada en el barrio—la consejera expresó que deben aplicarse los mismos criterios para todos los centros educativos, respetando la legislación autonómica. Recalcó que la responsabilidad para dotar de esta figura no es exclusiva de la Consejería y depende también de otros organismos, incluido el ayuntamiento.

Respecto a la seguridad y las posibles medidas como la instalación de puertas electrónicas, se aclaró que no se trata solo de una cuestión administrativa sino de coordinación entre diferentes entidades. La Consejería mostró disposición para negociar y encontrar soluciones junto al centro y el consistorio, siempre respetando cuáles son las competencias oficiales del personal y garantizando que cualquier medida garantice la protección de los menores.

Por último, se explicó que no existe relación entre las denuncias contra la TEI y la salida de los menores del centro, ya que la trabajadora estaba de baja cuando se produjo el segundo incidente mencionado.

Incidentes relacionados y testimonio de padres

En otro caso, la consejera comentó sobre un robo ocurrido en el Colegio San José de Calamonte, donde se sustrajeron aproximadamente 7.000 euros de la caja fuerte y varios ordenadores portátiles pertenecientes al programa Escuela 4.0. La policía fue alertada durante la madrugada y la denuncia formal fue presentada por el centro. Pese a este suceso, las actividades académicas continuaron con normalidad.

En declaraciones, Yolanda, madre de dos alumnos del Colegio Mirador, apoyó la necesidad de un conserje para mejorar la seguridad de un centro que considera muy grande y accesible para personas externas. Comentó que las puertas del colegio se abrían fácilmente, lo que ha facilitado la salida de niños, y también destacó la dificultad que enfrentan los padres para recoger a los menores cuando se requieren cuidados especiales durante la jornada escolar.

Sobre las presuntas vejaciones, expresó que existen rumores y que algunos padres están descontentos con el comportamiento de la trabajadora señalada, aunque desconoce si las acusaciones son ciertas.