Juanma Moreno dice en el Hormiguero que Vox sube por Sánchez y bajará sin él

Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, apareció en El Hormiguero, programa líder en audiencia con un promedio de 4,3 millones de espectadores durante el pasado año. Vistiendo pantalones claros junto con chaqueta y camisa negras, el político irrumpió sonriente en el espacio televisivo a pocos meses de las elecciones autonómicas.

  1. La amenaza de Vox y el dilema político en Andalucía
  2. La estrategia de Moreno frente a la extrema derecha
  3. Una entrevista distendida con toques personales
  4. Opiniones sobre Pedro Sánchez y las elecciones generales
  5. Posición de España en política internacional y reflexiones finales

Durante la intervención, anunció que si consigue la mayoría absoluta en los próximos comicios, se realizará otro tatuaje, emulando el que se hizo en 2022 tras lograr una amplia victoria electoral. En aquel momento, Moreno grabó en su muñeca el número 58, correspondiente a los diputados elegidos, cifra que ahora cuestionan las encuestas debido al aumento de la influencia de Vox. Además, confirmó que disolverá el Parlamento después de Semana Santa para convocar a 6,5 millones de andaluces a votar en mayo o junio, sin especificar la fecha exacta durante la emisión.

El presidente aprovechó la plataforma del programa de Pablo Motos en Antena 3 para difundir su lema de campaña: “estabilidad o lío”. Explicó que los ciudadanos deben elegir entre un gobierno estable y sensato o el caos que se vive en otras comunidades gobernadas por sus compañeros del PP que dependen de Vox, como Aragón y Extremadura.

La amenaza de Vox y el dilema político en Andalucía

Jorge Azcón y María Guardiola, dos presidentes autonómicos del PP, adelantaron elecciones en sus regiones para evitar la dependencia de Vox en sus gobiernos. Sin embargo, ambos no han logrado investiduras porque el apoyo de Vox es imprescindible y ese partido sigue ganando fuerza tras los adelantos electorales. Esta situación crea inestabilidad en Aragón y Extremadura, a la vez que complica la estrategia nacional del líder popular, Alberto Núñez Feijóo.

Moreno defendió la idea de que Vox no facilitará la gobernabilidad en esas regiones antes de las elecciones de Castilla y León del 15 de marzo. Admitió desconocer cómo frenar el crecimiento de la ultraderecha, destacando que algunos asesores le aconsejan acercarse al centro político, mientras otros recomiendan pactar con Vox.

La estrategia de Moreno frente a la extrema derecha

El presidente andaluz opta hoy por confrontar a Vox, pero no por diferencias ideológicas o culturales, sino porque considera que él sabe gobernar y ellos no. Expuso que Vox se enfrenta a un dilema: “no quieren participar en el gobierno para no decepcionar a sus votantes, pero entonces deben bloquear y ambas opciones son negativas.”

Calificó la incapacidad de Vox para gestionar gobernabilidad: “Gobernar implica decir sí a unos y no a otros. A veces te tienes que sacrificar para evitar daños mayores, y Vox no quiere asumir ese riesgo. Pueden señalar problemas, pero no saben cómo resolverlos. Abandonaron el gobierno porque no gestionaban bien, no sabían hacerlo” explicó reiteradamente.

Una entrevista distendida con toques personales

Durante su paso por El Hormiguero, Moreno mostró una actitud relajada, haciendo chistes y riendo al recordar su juventud cuando cantaba en un grupo musical, confesando que lo hacía para ligar. También imitó con éxito al expresidente José María Aznar, comentó que toca las palmas “regular” y no dudó en emplear tacos, participando activamente en las dinámicas del programa.

El presidente se emocionó al hablar sobre el accidente ferroviario de Adamuz que causó 46 muertes y numerosos heridos. Al referirse a la crisis de los cribados del cáncer de mama, admitió que fue un punto muy bajo en su carrera, pero que ahora se siente fortalecido tras pedir disculpas y asistir a la dimisión completa de la cúpula de la Consejería de Salud por aquellos hechos.

Opiniones sobre Pedro Sánchez y las elecciones generales

Moreno se refirió tanto a Vox como a Pedro Sánchez, considerándolos dos caras de una misma moneda política que se alimentan mutuamente. Aseguró que si Vox entra en el Gobierno, su popularidad caerá y que si Sánchez pierde las próximas elecciones generales, permanecerá en la oposición manejando el aparato del partido para optar a futuras candidaturas, comparándolo con Donald Trump.

Se dirigió directamente al presidente del Gobierno desde el plató: “Presidente, si me estás oyendo, si quieres venir conmigo a las elecciones, vente, porque estoy seguro de que los andaluces no te van a votar.” A pesar de ello, prefirió que las elecciones andaluzas y generales se celebren por separado, para así poder mantener un debate centrado en Andalucía. Reiteró su convicción de que no habrá generales en 2026 y achacó a Sánchez dos obsesiones: convertirse en el segundo presidente más longevo y prolongar su mandato para contrarrestar los procesos judiciales.

Posición de España en política internacional y reflexiones finales

Respecto al rechazo del Gobierno español hacia la política unilaterales de Estados Unidos en Irán, Moreno destacó que “la posición de España es respetable por su apego al derecho internacional”. Subrayó que la decisión estadounidense no se debe a convicciones, sino a necesidades y que Sánchez adapta sus posturas según intereses electorales, usando este conflicto para movilizar a su base.

Admitió que tanto María Jesús Montero como Santiago Abascal le generan preocupación por igual y, en contraste, elogió a varios referentes políticos de izquierda para ejemplificar que es posible el diálogo y entendimiento, aunque señaló que se trata de figuras fuera de la actualidad política como Julio Anguita, Pepe Múgica, Felipe González o Juan Espadas.

Finalmente, señaló que mientras Sánchez ocupe la presidencia, un acuerdo entre PP y PSOE resulta inviable, aunque apuntó que con otro PSOE, posiblemente moderado, como el que lideró Felipe González, se podrían afrontar asuntos de Estado en colaboración.