Marlaska: "una sola vida" es más que suficiente para obligar la baliza V16
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido que el uso obligatorio de la baliza V16 se justifica por su capacidad para proteger vidas, al reducir el riesgo de atropello cuando una persona abandona el vehículo tras una incidencia.
Las declaraciones se han producido este jueves durante la jornada Peatones y seguridad vial, celebrada en la sede de la Dirección General de Tráfico (DGT), en la que se ha situado a los peatones como foco de las políticas públicas de movilidad segura.
- Baliza V16 y prevención de atropellos
- Datos de atropellos en 2024 y 2025
- Peatones en el centro y factores de riesgo
Baliza V16 y prevención de atropellos
Grande-Marlaska ha señalado que, en el caso de la baliza V16, existe la convicción de que ayudará a disminuir el número de personas atropelladas al salir del coche tras cualquier incidencia.
Según ha expuesto, la baliza puede salvar vidas, y ha subrayado que una sola vida protegida resulta suficiente para hacer obligatorio su uso.
Datos de atropellos en 2024 y 2025
Durante la inauguración de la jornada, el ministro ha recordado que en el año 2024 murieron atropelladas 207 personas en ciudades y pueblos, una cifra que representa el 42% del total de víctimas mortales en núcleos urbanos.
También ha indicado que en el año 2025 fallecieron 103 personas por atropello en carreteras, el 10% de los fallecidos en siniestros viales en vías interurbanas.
En sus palabras, se trata de cifras que, “con todo su dramatismo”, explican la necesidad de impulsar una sesión de reflexión y análisis.
Peatones en el centro y factores de riesgo
Grande-Marlaska ha destacado que la jornada sitúa a los peatones “en el centro” de las políticas públicas y ha defendido que la movilidad segura debe empezar por proteger al colectivo más vulnerable, el peatón.
Además, ha reconocido que el ser humano “comete errores”, y ha afirmado que el sistema debe estar preparado para que esos fallos no terminen en tragedia. En ese marco, ha apuntado a un esfuerzo que implique a administraciones, ayuntamientos, servicios técnicos, policías y sociedad civil.
El ministro ha explicado que ciudad y carretera son entornos distintos, por lo que la problemática del peatón requiere respuestas diferentes. En el ámbito urbano, ha advertido, los peatones son el primer colectivo de fallecidos y los atropellos constituyen la primera causa de siniestro mortal.
También ha indicado que el 35% de los peatones cruzan pendientes del móvil, sin la debida atención. Ha añadido que no se trata de culpabilizar, sino de comprender para actuar, al considerar que el móvil y otros dispositivos forman parte de la vida cotidiana y que su uso inadecuado se convierte en un problema de seguridad y, por extensión, social.
En este contexto, ha recalcado que existe un “porcentaje significativo” de peatones que en ocasiones cruzan con el semáforo en rojo o fuera del paso de peatones, ya sea por impaciencia, por rutina o por familiaridad con el entorno, aspecto que ha calificado como lo más peligroso.