Sánchez y su legislatura hasta 2027: pide "cabeza alta y valentía"
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha remitido este domingo una carta dirigida a la militancia del PSOE con un mensaje de perseverancia ante un contexto que describe como complejo. En la misiva, anima a mantener el rumbo y a encarar el tramo restante de la legislatura con determinación.
El jefe del Ejecutivo traslada que el objetivo es avanzar hasta el final de la legislatura y llegar a 2027 sin renunciar a las convicciones políticas. También subraya que el partido afronta 2026 con energía y con nuevas políticas, y que no contempla abandonar el empeño.
En ese mismo marco, Sánchez condena con rotundidad el ataque perpetrado por Estados Unidos sobre Venezuela y reitera la defensa del derecho internacional.
- Carta a la militancia y horizonte 2027
- Advertencia sobre el clima político internacional
- Alerta por la oposición y el choque con la verdad democrática
- Motivos para seguir: resultados, papel en Europa y esperanza
Carta a la militancia y horizonte 2027
En la carta, Sánchez pide explícitamente no tirar la toalla, aun reconociendo las dificultades del momento. Plantea que el camino debe recorrerse con la “cabeza alta”, además de con valentía y determinación, con la meta de culminar la legislatura en 2027.
El presidente del Gobierno sostiene que las convicciones del proyecto se mantienen firmes y que 2026 se encara con energía, nuevas políticas y la misma ambición de etapas anteriores. En esa línea, recalca que la intención es perseverar y seguir adelante.
Dentro de ese mensaje político, incluye la condena “con rotundidad” al ataque de Estados Unidos sobre Venezuela y la reiteración de su defensa del derecho internacional, vinculándolo a la necesidad de preservar un orden basado en reglas.
Advertencia sobre el clima político internacional
Sánchez enmarca su llamamiento en una lectura amplia del contexto global. Señala que el mundo y Occidente parecen orientarse hacia un regreso a un “pasado terrible” del que costó casi un siglo salir, y advierte de intentos por instalar la idea de que la etapa de paz y progreso habría quedado atrás.
Según expone, se estaría promoviendo un clima de retroceso impulsado por la internacional ultraderechista, con la complicidad de la derecha tradicional. Ante ello, insiste en la necesidad de afrontar la realidad y lograr que España continúe avanzando.
Alerta por la oposición y el choque con la verdad democrática
El presidente alerta de que una eventual coalición PP-Vox mantendría una ofensiva política “con todo”, incluso —según su advertencia— a costa de rebasar los límites de la verdad y de la democracia. Presenta este escenario como un factor de presión constante durante el ciclo político.
Además, sostiene que la internacional ultraderechista tratará de arrastrar a Europa hacia recortes y privatización del Estado del Bienestar, así como hacia la militarización y el debilitamiento del orden internacional basado en reglas. En su análisis, ese rumbo implicaría el fin de la paz y la imposición de la ley del más fuerte.
Motivos para seguir: resultados, papel en Europa y esperanza
Sánchez enumera tres razones para mantener la firmeza. En primer lugar, afirma que los resultados respaldan la gestión y asegura que, en los últimos siete años, se han logrado los mejores resultados económicos, sociales y medioambientales de la historia democrática de España.
No obstante, admite que persisten retos relevantes: más empleo por crear, salarios por elevar y desigualdades e injusticias por corregir. Pese a ello, defiende que la dirección es la adecuada y que no conviene detenerse.
Como segundo argumento, sostiene que España se ha convertido en el mayor contrapeso en Europa frente al avance de la internacional ultraderechista y en una de las pocas voces que, a su juicio, continúan defendiendo con firmeza la paz, el derecho internacional, el Estado del Bienestar, los derechos laborales, los compromisos climáticos y el feminismo.
En tercer lugar, apela a Ernst Bloch y a su formulación de 1947 sobre el “principio de la esperanza”. Desde esa referencia, plantea que el progresismo tiene un deber moral de luchar por el progreso, especialmente cuando este se encuentra en riesgo.
El mensaje concluye con un llamamiento a exhibir compromiso y coraje, reivindicando el mandato democrático obtenido en las urnas. En ese marco, Sánchez remarca que no se renunciará a completar la legislatura, ni a continuar la transformación de España en la siguiente, ni a ser un referente de esperanza para los europeos progresistas.