Xi pide a Trump colaborar juntos y advierte del peligro con Taiwán

Trump con Xi Jinping
Trump con Xi Jinping

Este jueves ha comenzado la tan esperada reunión entre el presidente chino Xi Jinping y el estadounidense Donald Trump, con un encuentro que duró dos horas y quince minutos. Ambas delegaciones participaron en una ronda de diálogo que, además de intercambiar palabras amables, abordó temas delicados como la situación en Taiwán. En esta cuestión, Xi adoptó un tono firme, alertando a Trump de que un manejo inadecuado podría desencadenar un "conflicto" entre ambos países.

  1. Mensaje de cooperación y preocupación por Taiwán
  2. Compromiso de Xi con las inversiones estadounidenses
  3. Recepción oficial y homenajes a Trump en la capital china

Durante la sesión, también se trataron asuntos relacionados con Oriente Medio, la guerra en Ucrania y la península de Corea, según fuentes oficiales chinas. Además, Xi tuvo un encuentro con empresarios que acompañan a la delegación estadounidense, donde destacó la intención del Gobierno chino de ofrecer más oportunidades para las inversiones de compañías estadounidenses.

La agenda del día incluye visitas a sitios emblemáticos de Pekín, un almuerzo y un banquete de gala que seguirán fortaleciendo los lazos durante esta cumbre.

Mensaje de cooperación y preocupación por Taiwán

En el Gran Palacio del Pueblo, al iniciar la reunión, Xi Jinping enfatizó ante Trump que los "intereses comunes de China y EE.UU. superan sus diferencias". Subrayó que deben actuar como "socios, no rivales", construyendo el éxito conjunto y la prosperidad compartida, además de definir un camino adecuado para que ambas potencias se relacionen en esta nueva era. Xi también hizo hincapié en que "las guerras comerciales no tienen ganadores", y calificó como "buenas noticias" los resultados "generalmente equilibrados y positivos" alcanzados en la reciente reunión económica y comercial en Seúl, según informó el Diario del Pueblo y recogió la agencia Efe.

Por su parte, Trump auguró un futuro brillante para las relaciones entre ambos países, asegurando que "tenemos una relación fantástica" y que las dificultades del pasado se han podido resolver rápidamente gracias a una comunicación directa y fluida. Definió a Xi como "un gran líder" y expresó sentirse honrado de ser su "amigo".

Sin embargo, el ambiente se tensó al abordar el tema de Taiwán. Xi pidió a Trump máxima precaución y le advirtió que un manejo incorrecto de este asunto, que China considera parte de su territorio, podría llevar a un "choque" o incluso un "conflicto" entre Pekín y Washington. Afirmó que Taiwán es el asunto más importante en las relaciones bilaterales y que la "independencia taiwanesa" amenaza la paz y estabilidad en el estrecho que lleva su nombre, informó la agencia estatal Xinhua.

Trump estuvo acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el embajador estadounidense en China, David Perdue. En la delegación china destacaron figuras como Cai Qi (miembro del Comité Permanente del Politburó del PCCh), junto con los ministros Wang Yi (Exteriores) y Wang Wentao (Comercio).

Compromiso de Xi con las inversiones estadounidenses

La delegación estadounidense incluye a importantes empresarios como Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla y X) y Jensen Huang (Nvidia). El presidente chino los recibió y les aseguró que China abrirá aún más sus puertas a las inversiones estadounidenses.

Xi prometió que las empresas de EE.UU. podrán ampliar sus oportunidades comerciales en el país, según detalló la agencia Xinhua, lo que apunta a un compromiso claro para mejorar el clima de inversión y fomentar la cooperación económica bilateral.

Recepción oficial y homenajes a Trump en la capital china

La cumbre inició con una bienvenida espectacular en Pekín: ambos líderes se saludaron con un apretón de manos prolongado en el Gran Palacio del Pueblo, ubicado en el centro neurálgico de la ciudad, frente a la plaza de Tiananmen, que lucía adornada con los colores nacionales de China y EE. UU.

Tras ello, escucharon los himnos nacionales mientras revisaban la guardia militar al ritmo de una salva de cañones. Posteriormente caminaron juntos sobre una alfombra roja, saludando a una multitud de niños que portaban flores y ondeaban banderas de ambos países, gritando "¡bienvenido, bienvenido!". Trump expresó su gratitud y calificó esta recepción como "un honor".

La agenda continúa con una visita al Templo del Cielo, uno de los iconos históricos de Pekín, donde Xi compartirá una ceremonia del té y un almuerzo con su invitado. Además, ofrecerá un banquete oficial en su honor.

Esta es la primera vez que un presidente estadounidense visita China desde la última gira de Trump en 2017. Inicialmente, este viaje estaba planeado para finales de marzo, pero tuvo que aplazarse debido al conflicto en Irán.