Un niño de 12 años toma el volante y pide ayuda tras el desmayo de su madre

Un instante de terror en carretera. Una madre se desploma al volante y el coche sigue avanzando. Y, en el asiento de al lado, un niño de 12 años hace lo impensable: agarra el volante, controla el vehículo y pide ayuda.

El protagonista es Zac Howells. Su reacción rápida evitó una tragedia cuando viajaba con su madre, Nicola, por una vía rápida a 60mph. Todo ocurrió cerca de la frontera entre Gales e Inglaterra, en una escena que ha dejado a muchos sin palabras.

La policía de West Mercia incluso ha difundido el audio de la llamada a emergencias. En él, Zac mantiene la calma, explica lo ocurrido y localiza el punto exacto mientras la tensión se dispara.

  1. Un susto extremo en la A40
  2. Una llamada a emergencias que ya es historia
  3. Premio y ovación para Zac Howells

Un susto extremo en la A40

Nicola, de 37 años, perdió el conocimiento mientras conducía. El vehículo circulaba a velocidad alta y, aunque ella se desmayó, su pie siguió presionando el acelerador durante unos segundos críticos.

Ahí entró Zac. Logró sujetar el volante, reducir la velocidad y evitar un impacto mayor. El coche terminó parándose en la A40, cerca de Ross-on-Wye, en Herefordshire, después de aproximarse a una barrera en plena situación de emergencia.

Cuando por fin se detuvo, el niño apagó el motor. Luego utilizó el teléfono para llamar a los servicios de emergencia y pedir ayuda cuanto antes.

Madre e hijo se dirigían desde Gales al mercado de Navidad de Birmingham cuando sucedió el incidente, ocurrido en diciembre.

Una llamada a emergencias que ya es historia

La policía de West Mercia ha publicado un archivo de audio de esa llamada. En la grabación se aprecia cómo Zac se mantiene sereno y facilita la ubicación, pese a que se encontraba en Gales, al otro lado de la frontera.

En el audio se escucha al menor explicar lo que está pasando, con frases que reflejan el susto y la urgencia del momento:

«Voy conduciendo por una autopista y mi mamá se acaba de desmayar, así que tuve que estrellar el coche para pararlo.

«Se le fue el pie al pedal y empezó a acelerar, así que tuve que estrellarme contra la barrera. Tengo mucho miedo».

Minutos después, cuando Nicola recupera la consciencia, Zac vuelve a demostrar una calma poco común. La tranquiliza sin parar, intentando que respire con normalidad:

«No pasa nada. Tranquila, está bien. Cógeme la mano.

«Mamá…», dijo, mientras seguía calmándola… «Respira».

«Acabo de conducir el coche. Es muy fácil». (Escucha la llamada en el vídeo de abajo…)

Ella se disculpa una y otra vez, pero él insiste en quitar hierro al miedo y centrarlo todo en su bienestar: «No pasa nada, me preocupo por ti, no por mí… Sabía que íbamos a estar bien».

Premio y ovación para Zac Howells

Esta semana, Zac recibió elogios por su valentía. El cuerpo le concedió una Mención del jefe de policía por la manera en que actuó durante una experiencia extrema para alguien de su edad.

El menor visitó la sede central en Worcester. Allí conoció a los operadores que atendieron la llamada y a los agentes que acudieron al lugar tras el aviso.

Nicola declaró a la BBC que estaba «muy orgullosa de él» y «muy agradecida» por el esfuerzo de todo el mundo al “montar un alboroto” por Zac.

Durante la entrega del reconocimiento, el jefe de policía Richard Cooper destacó la sangre fría del niño con estas palabras:

«Estoy encantado de entregar hoy este premio a Zac tras lo que debió de ser una experiencia extremadamente aterradora para un niño tan pequeño.

«Que un niño de 12 años reaccione de una manera tan calmada y madura es magnífico, y me gustaría expresar mi gratitud por sus acciones aquel día.

«Su muestra de valentía sin duda apagó cualquier peligro para ambos, pero también para otros miembros del público que estaban en la carretera