Accidente: policía rumbo a Madrid asistió a pasajeros del Iryo y del Alvia

Un agente de la Policía que viajaba a Madrid ayudó a socorrer a otros pasajeros del Iryo y luego del Alvia, tras el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba)
Un agente de la Policía que viajaba a Madrid ayudó a socorrer a otros pasajeros del Iryo y luego del Alvia, tras el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba)

 

Un trayecto en tren que apuntaba a ser de lo más normal terminó convirtiéndose en una escena de apoyo y nervios bien gestionados. En el accidente del Iryo ocurrido en Adamuz (Córdoba), un agente de la Policía Nacional que viajaba como pasajero se volcó en ayudar a quienes iban rumbo a Madrid.

La historia suma otro giro: tras atender a los ocupantes del primer tren, el agente se dio cuenta de que había un segundo convoy implicado. Sin perder tiempo, también prestó auxilio a los afectados del Alvia con destino a Huelva.

La Policía Nacional destacó este miércoles en la red social X el papel del agente y el de quienes se movilizaron en el lugar: "Orgullosos de Álex, de los ciudadanos de Adamuz, de los pasajeros de los trenes que pudieron ayudar y de todo el personal de los servicios de emergencias".

  1. Un rescate tras el accidente del Iryo
  2. Del primer tren al segundo Alvia

Un rescate tras el accidente del Iryo

Fuentes de la Policía Nacional consultadas por Europa Press indicaron que se trata de un agente destinado en el distrito Centro de Madrid. En el momento del siniestro viajaba en el coche número 6 del tren Iryo.

Tras el accidente del domingo, que se produjo a las 19.45 horas y ya de noche, lo primero fue centrarse en quienes estaban peor situados. El apoyo se dirigió especialmente a los pasajeros de los vagones 7 y 8, los que descarrilaron y quedaron sobre la vía contraria.

Del primer tren al segundo Alvia

Después, al comprobar que había otro tren con personas afectadas, Álex se desplazó hasta el Alvia. Allí continuó con las labores de ayuda, atendiendo a pasajeros heridos que seguían en el interior.

Según la Policía, colaboró junto a vecinos de Adamuz y otros viajeros para facilitar la salida de los ocupantes: rompió cristales cuando hizo falta y tendió los brazos para sacar a quienes no podían moverse por sí mismos.

En medio del golpe y la tensión, también hubo espacio para lo más humano y directo. A veces, según se resaltó, lo único que se puede ofrecer en un momento así es un mensaje sencillo, de esos que sostienen: "tranquilos, ya estamos aquí".