domingo 22/5/22

Los profesionales del Worcestershire Royal Hospital de Worcester (Reino Unido) han logrado un hito al salvar la vida de un bebé que nació prematuramente, tras 25 semanas de embarazo (apenas seis meses), y con un peso de 400 gramos. Para ello, tuvieron que meterlo en una bolsa de plástico que lo mantuviera caliente.

El bebé Pace, nacido el 11 de marzo, no tenía aún correctamente desarrollados los pulmones, por lo que fue necesario una maniobra de 5 minutos para que comenzara a respirar. Tras ello, a parte de ser introducido en la bolsa neonatal (un dispositivo similar a una bolsa de plástico con una goma ajustable que se usa para mantener la temperatura corporal y para proteger su piel, tan delicada que no se le podía tocar) se le tuvo que colocar un ventilador para mantener su respiración y ha pasado sus primeras semanas en una UCI (Unidad de Cuidados Intensivos).

Actualmente, Pace se encuentra en el hospital de Bristol (los progenitores han abierto una campaña en GoFundMe para recaudar el coste de los viajes hasta ese centro), sujeto a otro dispositivo de asistencia respiratoria y luchando contra una sepsis pero evoluciona de manera favorable. Sus padres ya le han sostenido en sus brazos.

¿Qué es una bolsa neonatal?

El dispositivo que se empleo para que el pequeño Pace pudiera mantener una temperatura estable se conoce como bolsa neonatal, y consiste en una bolsa de plástico.

Concretamente, es una bolsa de polietileno con un cordón ajustable en su extremo, con la que se envuelve al los bebés de menos de 1.500 gramos que necesitan estabilización térmica. El polietileno es un material altamente aislante, logra evitar que el bebé pierda temperatura.

Por cada grado por debajo de los 36,5 grados centígrados, la mortalidad se incrementa en un 28%, y el riesgo de sepsis tardía en un 11%; la hipotermia puede provocar complicaciones graves como hipoxia, acidosis metabólica, aumento de la dificultad respiratoria o hipoglucemia.