Doñana vuelve a respirar: el ciclo hídrico más largo en 42 años dispara la vida en el humedal

Flamencos de Doñana
  1. Respiro en Doñana tras años de sequía
  2. Inundación histórica en el ciclo hidrológico 2024-2025
  3. Aumento de la biodiversidad en la marisma
  4. Impacto en especies reproductoras
  5. Mejoras en el hábitat y especies endémicas
  6. Estabilización del estado del acuífero
  7. Proyectos de restauración e inversiones en Doñana
  8. Gestión hidráulica en la finca Veta la Palma
  9. Retos estructurales y fragilidad del ecosistema
  10. Descensos en especies y necesidad de medidas
  11. Importancia global de Doñana
  12. Esperanza por la recuperación parcial del humedal

Respiro en Doñana tras años de sequía

Doñana, uno de los humedales más importantes de Europa y símbolo global de la biodiversidad, está viviendo por fin un respiro después de años de sequía y preocupación. El ciclo hidrológico 2024-2025 ha dejado la marisma inundada durante 157 días, el periodo de encharcamiento más largo de los últimos 42 años, con una precipitación 145 milímetros por encima de la media histórica, según los datos del Espacio Natural de Doñana difundidos por RTVE y el CSIC.

Las imágenes satelitales y las mediciones de campo muestran una marisma que llegó a alcanzar en marzo de 2025 una inundación cercana al 100% de su superficie, algo que no ocurría desde 2010. La lámina de agua se mantuvo presente durante 157 días, casi el doble de los 79 días de la media histórica, situando este ciclo entre los más prolongados desde 1984.

Inundación histórica en el ciclo hidrológico 2024-2025

El ciclo hidrológico 2024-2025 destaca por ser uno de los más favorables para la restauración ambiental, al mantener la marisma casi completamente inundada durante un periodo excepcional. Esta situación ha permitido recuperar hábitats críticos para diversas especies de flora y fauna que dependen del agua para su supervivencia y reproducción.

Las condiciones excepcionales generadas por este ciclo marcan un punto de inflexión que contrasta con los años anteriores, caracterizados por graves episodios de sequía y reducción del nivel freático, que provocaron la pérdida de biodiversidad en el espacio protegido.

Aumento de la biodiversidad en la marisma

El impacto de este “tren de borrascas” y de las mejores condiciones hídricas ya se ha dejado sentir en la fauna. Según el informe sobre el estado de la biodiversidad de Doñana, presentado por la Estación Biológica (CSIC) y recogido por RTVE y la agencia SINC, se ha registrado un aumento del 85% en el número de parejas reproductoras respecto a 2024.

La mejora es especialmente notable en aves acuáticas y otros grupos dependientes de la marisma, que han encontrado mejores condiciones para nidificar y alimentarse gracias al aumento del agua y al mayor vigor de la vegetación. Las fenocámaras y torres de flujo instaladas en la Reserva Biológica muestran una marisma con más del doble de productividad vegetal que el año anterior, lo que se traduce en más alimento y refugio para multitud de especies.

Impacto en especies reproductoras

El aumento del 85% en parejas reproductoras refleja un cambio positivo en la dinámica poblacional, especialmente en aves acuáticas que requieren humedales inundados para su ciclo reproductivo. Este incremento es una señal indicativa de la mejora de las condiciones ambientales en el ecosistema de Doñana.

Además, el efecto beneficioso se extiende a otros grupos animales como anfibios, insectos, lagartijas y salamanquesas, que han visto mejoradas sus condiciones de vida, lo que favorece un equilibrio ecológico renovado.

Mejoras en el hábitat y especies endémicas

Entre las especies beneficiadas destaca la lagartija de Carbonell, un endemismo ibérico catalogado como vulnerable, cuya presencia se ha vuelto a detectar en Doñana. Esto refuerza el valor del parque como refugio para especies amenazadas y pone de manifiesto la importancia de mantener la calidad y extensión de los hábitats acuáticos.

El incremento de la lámina de agua favorece la biodiversidad vegetal y animal, consolidando ecosistemas esenciales para la vida silvestre y ofreciendo un balance ecológico que puede sustentar una recuperación a largo plazo del área protegida.

Estabilización del estado del acuífero

Las lluvias de 2024 y 2025 han comenzado a estabilizar, aunque de forma muy lenta, el estado del acuífero, uno de los principales problemas estructurales del Espacio Natural de Doñana. Según declaraciones del director de la Estación Biológica, estas precipitaciones representan un signo positivo para la estabilización hídrica del parque.

No obstante, la recuperación del acuífero es un proceso a largo plazo que requerirá cambios profundos en la gestión del agua y el desarrollo de políticas sostenibles que protejan el recurso subterráneo frente a la sobreexplotación y contaminación.

Proyectos de restauración e inversiones en Doñana

La Junta de Andalucía ha impulsado inversiones por valor de 15,5 millones de euros, financiadas con fondos europeos, dedicados a la restauración de humedales en la región. De esta cifra, más de 6 millones están destinados específicamente a Doñana para acciones de restauración ambiental, mejora de hábitats y refuerzo de las infraestructuras para la gestión del agua.

Estas iniciativas buscan devolver la funcionalidad ecológica de las zonas afectadas por la degradación y consolidar medidas que permitan un manejo sostenible del parque, protegiendo su biodiversidad y asegurando el equilibrio hídrico.

Gestión hidráulica en la finca Veta la Palma

La adquisición pública de la finca Veta la Palma representa un hito en la conservación del parque. Allí, se han comenzado a implementar cambios en el modelo de gestión hidráulica que priorizan la conservación de la biodiversidad y la restauración del ecosistema.

Este enclave ha registrado un aumento en los niveles de inundación, consolidándose como un área estratégica para la recuperación ecológica y garantizando la conectividad hídrica que beneficia a todo el humedal de Doñana.

Retos estructurales y fragilidad del ecosistema

A pesar del respiro generado, la situación ecológica de Doñana sigue siendo frágil. Solo el 36% de las lagunas alcanzaron inundación durante el último ciclo, principalmente debido a las extracciones de agua subterránea y la degradación del acuífero. Las zonas no inundadas presentan una colonización progresiva por vegetación terrestre, que sustituye a los pastizales húmedos y complica su recuperación futura.

Estos problemas estructurales marcan límites importantes para la recuperación total del humedal y demandan una gestión más rigurosa y sostenible del recurso hídrico.

Descensos en especies y necesidad de medidas

En las últimas dos décadas, cerca de tres cuartas partes de las especies han experimentado descensos en sus parejas reproductoras, situación vinculada directamente a la degradación hidrológica del espacio protegido. Más de la mitad de las especies muestran tendencias negativas a medio plazo.

El ciclo favorable actual no es suficiente para revertir esta tendencia, por lo que científicos y organizaciones como WWF recomiendan aprovechar esta ventana de oportunidad para implementar medidas estructurales: reducción de captaciones ilegales, reconversión de regadíos insostenibles, restauración de lagunas y mejora de la conectividad hídrica.

Importancia global de Doñana

Doñana no solo es un símbolo regional o nacional, sino que representa uno de los principales reservorios de biodiversidad en Europa. Su variedad de especies actúa como un verdadero seguro de vida para el planeta, especialmente en un contexto de crisis climática y pérdida acelerada de biodiversidad.

El estado del parque influye en la conservación global y ofrece referencia científica para la protección de humedales y ecosistemas en situaciones similares en distintas partes del mundo.

Esperanza por la recuperación parcial del humedal

Las lluvias y la inundación histórica del ciclo 2024-2025 han devuelto agua y vida a Doñana, elevando las condiciones a niveles no vistos en más de una década. Aunque los problemas estructurales persisten, esta recuperación parcial supone un mensaje de esperanza para la conservación y el futuro del parque.

Este renacer ecológico recuerda que incluso ecosistemas al límite pueden recuperarse si se les brinda lo que siempre necesitaron: agua, tiempo y protección, manteniendo el compromiso político y social con la sostenibilidad ambiental.