Héroes inesperados rescatan a un bebé que cayó al lago Michigan
En Chicago, dos hombres vivieron un momento de valentía que terminó con el rescate de un bebé arrastrado por el viento hasta las gélidas aguas del lago Michigan. El incidente ocurrió mientras Lio Cundiff, de 30 años, hablaba por teléfono con su tía en Belmont Harbor.
De repente, la brisa se intensificó y un grito desgarrador llamó su atención. En ese instante comprendió que el viento había empujado la cuna de un cochecito, llevándola, junto con el bebé que estaba dentro, directo al lago.
El acto impulsivo de Cundiff
“Me di cuenta de que la mujer no podía ayudar porque estaba demasiado asustada, lo que es comprensible. Así que pensé, ‘Supongo que voy yo’, y simplemente salté,” relató Cundiff al Chicago Tribune. Sin un plan establecido, se lanzó al agua para salvar al bebé.
Al llegar hasta el cochecito, se encontró con la dificultad de que no podía sacar al pequeño, por lo que levantó la parte superior del mismo para evitar que se hundiera en el agua helada del lago.
Un segundo heroísmo concatenado
En ese momento apareció Luis Kapost, piloto de American Airlines, quien pronto acudió en ayuda de Cundiff. Mientras éste luchaba con el peso del cochecito empapado, Kapost le ofreció su chaqueta de los Chicago Cubs, cuyo brazo le permitió mantenerse a flote.
Gracias a estar sujetos por ambos extremos de la chaqueta, lograron resistir hasta que la niñera del bebé se unió para sacar el carrito del agua. Acto seguido acudieron los servicios de emergencia para trasladar al hombre y al niño al hospital.
Las secuelas y la gratitud
Tras el susto, Cundiff se encargó de tranquilizar a sus familiares: “Sí, llamé al trabajo, llamé a mi novia. Mi tía estaba al teléfono y escuchó todo. Dejé caer el teléfono y supongo que ella llamó a mi madre. Solo quería asegurarme de que todos supieran que estaba bien y que el bebé también.”
Aunque se encontraba en buen estado, en el hospital le detectaron enzimas cardíacas elevadas, por lo que permaneció en observación una noche. Kapost reconoció el valor de su compañero: “Eso es la definición de un héroe: alguien que actúa para ayudar a otro que no conoce, incluso poniendo en riesgo su propia vida. Es una auténtica estrella.”
Por su parte, Cundiff prefiere no ser considerado un héroe. Se define como camarero y humorista que simplemente estuvo en el lugar correcto en el momento justo.