Igualdad reconoce a Dolores Vázquez y condena la injusticia y linchamiento

La falsamente inculpada por el asesinato de Rocío Wanninkhof, Dolores Vázquez, ofrece unas declaraciones a los medios tras recibir la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad, a 27 de abril de 2026, en Madrid (España).
  1. Acto de reparación para Dolores Vázquez
  2. Denuncias sobre desinformación y prejuicios
  3. Palabras de Dolores Vázquez
  4. Contexto del caso Wanninkhof

Acto de reparación para Dolores Vázquez

El Ministerio de Igualdad ha rendido homenaje a Dolores Vázquez, quien fue condenada injustamente por la muerte de Rocío Wanninkhof en 1999 en Mijas (Málaga). Esta ceremonia busca reconocer y reparar el gran daño sufrido por Vázquez, resultante de un linchamiento social e institucional.

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, calificó el evento como un acto de verdad y justicia destinado a corregir una injusticia que afectó no solo a Vázquez, sino también a toda la democracia española. El reconocimiento incluyó la entrega de la Medalla a la Promoción de los valores de Igualdad, coincidiendo con el Día Internacional de la Visibilidad Lésbica, celebrado el 26 de abril.

Denuncias sobre desinformación y prejuicios

Durante su intervención, Ana Redondo destacó el papel que jugaron la desinformación y los bulos en el desarrollo del caso. Subrayó que estas falsedades se difundieron tanto en medios de comunicación como en instituciones oficiales, lo que causó un daño directo a personas concretas con nombre y apellido.

La ministra explicó que el propósito del acto es no solo reparar a Dolores Vázquez como individuo, sino también resarcir la memoria colectiva y fortalecer la democracia, que en aquel momento falló de forma notable. Además, enfatizó el perjuicio causado por los prejuicios, señalándolos como raíz del odio y la discriminación, y resaltó que aceptar la diversidad y la complejidad es fundamental para la humanidad.

Palabras de Dolores Vázquez

En su discurso, Dolores Vázquez, visiblemente emocionada, dedicó el homenaje a su familia y amigos que estuvieron a su lado en los momentos difíciles. Rechazó las mentiras que rodearon su caso, en particular las relacionadas con su supuesta relación sentimental con la madre de Rocío Wanninkhof, a la que calificó como un montaje que impactó negativamente en su proceso judicial.

Explicó que tanto ella como la madre de Rocío habían formado nuevas vidas años antes y que solo eran vecinas con buena relación. Dolores afirmó que sentía a Rocío "como a una hija" y que esa verdad dolía debido a la falsedad de las acusaciones.

También relató las secuelas emocionales tras su paso por prisión y el proceso judicial, como ansiedad, insomnio y un profundo malestar emocional, incluyendo episodios en los que no podía dormir en la cama. Recordó que antes del juicio recibió la advertencia de que ya estaba condenada, y narró los interrogatorios policiales donde le aseguraban que había sido la culpable, momentos que definió como el inicio de su "pesadilla".

Pese a todo, destacó su capacidad de recuperación y señaló que la experiencia la hizo más cauta y reservada. Destacó que este homenaje siempre fue algo que esperaba desde el primer momento.

Contexto del caso Wanninkhof

Dolores Vázquez fue detenida en septiembre de 2000 como principal sospechosa del asesinato de Rocío Wanninkhof, hija de su expareja. El caso generó una gran atención mediática en España, aumentando la presión sobre las autoridades para resolverlo con rapidez.

Finalmente, Vázquez fue absuelta después de que aparecieron pruebas que apuntaban a Tony Alexander King, quien fue detenido tras abusar sexualmente y asesinar a otra joven, Sonia Carabantes, en agosto de 2003. Este nuevo detenido resultó ser el verdadero responsable de la muerte de Rocío Wanninkhof.