Sobrevive a una caída en la montaña y su perro es rescatado con helicóptero
Jessica Johnston vivió una experiencia increíble al sobrevivir a una caída desde una cascada de 180 pies durante una excursión por las montañas. Sin embargo, cuando perdió el equilibrio, también perdió el rastro de su perro.
Disfrutaban juntos de uno de los paisajes más espectaculares del planeta, la Isla Sur de Nueva Zelanda, famosa por sus selvas tropicales, glaciares, fiordos y lagos de aguas cristalinas. Cada jornada era una nueva aventura mientras acampaban junto a su border collie, Molly.
Fue en ese momento cuando Johnston resbaló y descendió por una cascada de 18 pisos. De manera sorprendente, logró sobrevivir a la caída. Los equipos de rescate acudieron para socorrerla, pero Molly no aparecía por ninguna parte.
La búsqueda de Molly
El aviso sobre la desaparición de Molly se difundió rápidamente por todo el país y una empresa de helicópteros local decidió lanzar una campaña solidaria para financiar la búsqueda, que tenía un coste cercano a los 50 dólares por minuto.
En menos de ocho horas, la iniciativa recaudó 11.500 dólares, cantidad suficiente para que Precision Helicopters llevara a cabo tres vuelos de rescate. Esta compañía ya contaba con experiencia en rescates poco comunes, como salvar a una vaca al borde de un acantilado y a un caballo atrapado en un pantano. Ahora, esperaban poder hacer lo mismo con Molly.
El rescate con tecnología avanzada
En sus redes sociales, Precision Helicopters expresó: “MUCHAS gracias a tanta gente que ha donado para poner en marcha la búsqueda de Molly, el perro”. El plan era iniciar el operativo el martes siguiente, cuando las condiciones meteorológicas fueran óptimas, utilizando tecnología de imagen térmica avanzada que llegaba desde Christchurch, junto a un equipo de voluntarios.
Ese mismo día, justo antes de las cuatro de la tarde del 30 de marzo, la empresa publicó en su página de Facebook un vídeo anunciando el comienzo de la búsqueda. Se veía un helicóptero azul sobrevolando las montañas en dirección a la cascada donde Johnston había visto a Molly por última vez.
En poco más de una hora, otro vídeo mostró en las imágenes térmicas una silueta atrapada entre las rocas. Cuando el helicóptero se acercó, se pudo distinguir claramente que era un perro blanco y negro, empapado y temblando: era Molly.
Wayne, uno de los miembros del equipo, descendió del helicóptero mientras este se mantenía suspendido cerca del lugar y llevó consigo a Bingo, un Jack Russell terrier especializado en búsqueda y rescate, para ayudar a tranquilizar a Molly.
Con un trozo de salchicha, consiguió calmar a la perra mientras la sostenía con cuidado y sujetaba a Bingo con la otra mano. Poco tiempo después, los tres ya estaban a salvo dentro del helicóptero.
El reencuentro emotivo
Molly había pasado una semana sobreviviendo en plena naturaleza, posiblemente alimentándose de pequeños animales para mantenerse con vida. Solo faltaba reunirla con Jessica Johnston.
Cuando ambas se reencontraron, el perro corrió hacia Jessica, que llevaba un enorme yeso en el brazo derecho, y comenzó a saltar y a lamerle la cara con alegría. La aventura había sido agotadora y desafiante, pero gracias a la ayuda de muchas personas, volvieron a estar juntas.
Jessica escribió en Facebook: “Ha pasado una semana realmente dura, pero con las dos de vuelta en casa, puedo añadir esta aventura a la lista.”