Devuelve 3.500$ encontrados en una gasolinera y recibe numerosas recompensas
Desde la Costa Dorada de Australia llega una historia de honestidad que está dando la vuelta al mundo. Un joven de 17 años, Josh Pache, encontró 3.500 dólares australianos en el suelo de una gasolinera y decidió entregarlos sin dudarlo, un gesto que terminó multiplicándose en recompensas inesperadas.
Josh descubrió el dinero frente a Fox’s Pantry, en Tugun. El fajo había caído del bolsillo de Daniel McKellar, un trabajador local que dirige una empresa de demolición. McKellar había pasado por la tienda para comprar un café tras dejar un cargamento de metal reciclado, sin percatarse de que el dinero se le había caído al subir al coche junto a su esposa.
Minutos después, Josh llegó en bicicleta, vio el efectivo y lo entregó al empleado de la tienda “sin ninguna duda”. Más tarde, McKellar llamó a la gasolinera con la esperanza de que alguien hubiera devuelto la suma… y recibió una inesperada noticia: un joven había entregado la totalidad del dinero.
La búsqueda del “héroe desconocido”
Sin conocer la identidad del adolescente, McKellar revisó las cámaras de seguridad y decidió compartir las imágenes en Instagram pidiendo ayuda para localizarlo. La respuesta en redes fue instantánea: la publicación se viralizó y la madre de Josh contactó con él poco después.
Impresionado por su gesto, McKellar quiso recompensarlo con 1.000 dólares por su honestidad. “Es raro encontrar a jóvenes con un sentido moral tan firme. Hizo lo correcto sin dudar”, explicó a news.com.au.
Recompensa, trabajo y una campaña viral
Durante su encuentro, Josh comentó que estaba ahorrando para comprar una camioneta. McKellar no solo le entregó los 1.000 dólares, sino que además le ofreció un trabajo en su empresa y creó una campaña en GoFundMe para ayudarlo a cumplir su objetivo.
La colecta ya ha superado los 10.000 dólares, quedándose a pocos pasos de la meta final.
Un gesto que se multiplica
El australiano también quiso extender la cadena de solidaridad donando los 2.500 dólares restantes a otra campaña que recauda fondos para la cirugía cerebral de un paciente con cáncer avanzado. “Ya había asumido que el dinero estaba perdido. Recuperarlo fue una bendición, pero sentí que debía devolver esa fortuna ayudando a alguien más”, confesó.
La historia de Josh Pache demuestra que los actos de honestidad no solo importan, sino que pueden transformar vidas y generar una ola de solidaridad imparable.