Gato de Oklahoma regresa a casa tras 5 meses perdido en Canadá

familia junto a la mascota

Ponerle Shadow a un gato negro puede sonar a chiste fácil… hasta que el nombre parece volverse un guion. En el norte de British Columbia, ese felino hizo honor a su apodo y desapareció sin avisar, como si el bosque se lo hubiera tragado.

El animal era la mascota familiar de Jeremy Barton, su esposa y sus dos hijos. Durante un viaje de regreso desde el extremo norte de la provincia, el gato se esfumó en plena naturaleza, dejando a la familia con la peor mezcla posible: pérdida y misterio.

La escena ocurrió en un parque provincial llamado Liard River Hot Springs. Allí, en un despiste de segundos, Shadow se bajó del coche y se internó en el entorno salvaje, lo que desencadenó una búsqueda desesperada en una zona remota de las montañas Rocosas del norte.

  1. La desaparición en Liard River Hot Springs
  2. Cinco meses de incertidumbre y el rescate
  3. El viaje de regreso: de Fort St. John a Winnipeg

La desaparición en Liard River Hot Springs

Según el relato, Shadow se escapó en el parque provincial de Liard River Hot Springs y se metió directo en el bosque. Barton intentó localizarlo en el lugar, pero el terreno y la distancia jugaron en contra: una búsqueda intensa en una región aislada no bastó para dar con el rastro del gato.

La situación obligó a Barton, natural de Oklahoma City, a retomar el viaje a casa con una noticia difícil. El regreso no fue el final del problema, sino el inicio de una espera larga, sin pistas y con la sensación de que el norte se había quedado con un miembro más de la familia.

Cinco meses de incertidumbre y el rescate

Tras la desaparición, llegaron cinco meses sin información sobre el paradero del animal. El hecho de no saber si estaba vivo, si alguien lo había visto o si se había alejado aún más convirtió la pérdida en una incertidumbre constante.

En ese contexto apareció Christine Sutherland, vecina de Fort St. John, en British Columbia, que acabaría siendo clave para el reencuentro. “Everybody who’s a pet owner, like most people, their worst dream come true is not just losing their animal, but not knowing,” said Christine Sutherland, a Fort St. John resident in BC who would eventually help reunite Shadow with his humans. “The not knowing is horrible.”

Sutherland, junto a otro vecino de la zona llamado Bruce Kosugi, logró lo improbable: encontrar a Shadow en Liard River Hot Springs después de que el gato hubiera sobrevivido durante meses “viviendo del terreno”. Aun así, el rescate tuvo su toque de comedia involuntaria: Kosugi es muy alérgico a los gatos, pero eso no evitó que se implicara.

Ambos, que se describieron como “Rotarists”, se ofrecieron a llevar al animal en coche durante unas ocho horas hacia el sur, hasta Fort St. John, para tenerlo a salvo en su casa. Un trayecto largo, sí, pero bastante mejor que dejar a Shadow jugando al escondite con los bosques del norte.

El viaje de regreso: de Fort St. John a Winnipeg

CBC News habló con Sutherland y con Barton en dos informaciones distintas, sin detallar cómo se estableció el contacto entre ellos. Fuera cual fuera el punto de unión, el siguiente paso fue más propio de una logística de película: Sutherland se ofreció a volar con Shadow hasta Winnipeg.

Allí, Barton llegó la semana pasada tras una conducción de 16 horas desde Oklahoma. Un viaje largo para cerrar un capítulo aún más largo, con un objetivo claro: recuperar al gato que había desaparecido en Liard River Hot Springs y devolverlo, por fin, al entorno donde su nombre ya no tendría que ser una premonición.