La vida da una segunda oportunidad a Noa: Se salva tras caerle encima un pino

Un pino de 3.000 kilos cayó con fuerza sobre un coche, rompiendo el cristal y aplastando a la joven que iba dentro. Gracias a su reflejo, logró acurrucarse entre el asiento y el volante, evitando lesiones graves. A pesar de ello, estuvo hospitalizada varios días, incluida una estancia en la UCI debido a un neumotórax.

Noa todavía no puede creer que haya salido viva del accidente. “Podría haber acabado en silla de ruedas, en estado vegetal o haber tenido problemas bastante peores que los que he tenido”, sostiene la joven gallega de 20 años. Aún conserva los rasguños en el rostro, que ya están casi curados, mientras que su brazo presenta contusiones y la mano continúa hinchada, aunque sin fracturas. “No son heridas graves. Lo peor fue que no podía cerrar la mano por la inflamación durante los primeros días”, explica.

Los segundos previos fueron clave. Noa tuvo tiempo de ver cómo el árbol se desplomaba justo frente a su coche. “Vi como empezaba a caer delante de mí, delante del coche, y a partir de ahí ya no tengo ningún recuerdo”, relata. “Me eché hacia atrás y el techo del coche quedó aplastado bajo el tronco del árbol”, añade.

Su teléfono inteligente envió una alerta de emergencia de forma automática, pero también una vecina de Caldas de Reis, testigo presencial, alertó rápidamente a los servicios. “La vecina estaba fuera y vio el accidente, vio cómo me pasaba todo”.

Noa evita enfrentarse a las imágenes que han circulado por todo el país. “No he visto ni quiero ver cómo quedó el coche tras el impacto”, dice. En los próximos días iniciará terapia y tiene una cita con un psicólogo para procesar lo ocurrido.

  1. El temporal responsable del accidente

El temporal responsable del accidente

El viento arremetió con fuerza en Galicia impulsado por la borrasca Nils, que ha dejado lluvias intensas y rachas muy fuertes durante los últimos días. Esta situación meteorológica extrema podría estar detrás del accidente que sufrió Noa.

La alerta roja se activó en la costa de A Coruña y otras zonas de la comunidad por el impacto del temporal, que ha convertido las rutas habituales en lugares de alto riesgo. El desprendimiento del pino fue una consecuencia directa de estas condiciones adversas.