Niño de Madagascar vuelve a caminar gracias a una cirugía gratuita

Tera, un joven de 14 años que no pudo calzarse durante más de una década, ahora juega al fútbol con sus amigos tras una operación transformadora realizada por la ONG médica flotante Mercy Ships

Tera, un adolescente de un humilde pueblo pesquero cerca de Manakara (Madagascar), ha recuperado su movilidad y autoestima gracias a una cirugía gratuita de reconstrucción proporcionada por Mercy Ships, una organización benéfica médica internacional que opera a bordo de barcos-hospital.

Quemaduras graves impidieron su desarrollo desde los 12 meses

Todo comenzó cuando, con tan solo un año, Tera sufrió un accidente doméstico: volcó accidentalmente una olla con agua hirviendo sobre su pierna izquierda. El resultado fueron quemaduras de tercer grado que provocaron una fusión anómala entre su pierna y su tobillo. La familia, sin acceso a atención médica especializada, vio cómo la lesión cicatrizaba de forma incorrecta, limitando drásticamente su movimiento.

Durante años, su madre buscó sin éxito soluciones en curanderos tradicionales, pero ninguna alternativa mejoró su condición. Caminar descalzo se convirtió en su rutina diaria, incluso bajo el calor abrasador, y jugar al fútbol —especialmente como portero— era impensable.

El encuentro con Mercy Ships: un viaje hacia la esperanza

La vida de Tera dio un giro inesperado cuando su madre se enteró de que el buque hospital Africa Mercy había atracado en Madagascar. Sin dudarlo, preparó un pequeño equipaje, cargó a su hijo menor en la espalda y emprendió un viaje de dos días junto a Tera en busca de una oportunidad médica que parecía inalcanzable.

Al llegar al barco, los voluntarios de Mercy Ships evaluaron su caso y programaron la intervención quirúrgica para el 27 de junio de 2024.

Una operación que cambió su presente y su futuro

La cirugía consistió en liberar la contractura causada por la quemadura, permitiendo que el tobillo recuperara su funcionalidad. El procedimiento fue realizado por el Dr. Venter, quien explicó: “Ahora Tera debería tener un tobillo funcional, lo que le permitirá usar calzado normal y hacer una vida como la de cualquier niño”.

Y así fue. Tras la operación, Tera calzó unas zapatillas por primera vez y volvió a jugar con sus amigos, esta vez como uno más. “Antes iba descalzo por la calle aunque el suelo quemara. Ahora ya no se burlan de mí y jugamos todos juntos”, expresó emocionado a la prensa de Mercy Ships.