El renacer de nuestros pantanos: Las lluvias de enero alejan el fantasma de la sequía en la provincia de Córdoba
Este viernes 23 de enero de 2026, Córdoba respira con un alivio que se mide en hectómetros cúbicos. Tras un inicio de década marcado por la incertidumbre hídrica, las borrascas que han atravesado la península en las últimas semanas han dejado en nuestra provincia un balance extraordinario. Según los últimos datos actualizados de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), la cuenca a su paso por Córdoba ha experimentado un incremento de reservas que no se registraba en estas fechas desde hace más de un lustro.
Un mapa hídrico que cambia de color: Datos por embalses
La recuperación no ha sido uniforme, pero sí generalizada, afectando positivamente tanto al consumo humano como al regadío, motor fundamental de la economía cordobesa.
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Embalse de Iznájar (El "Lago de Andalucía"): El gigante de la provincia, cuya capacidad supera los 900 $hm^3$, ha logrado salir de la "zona roja". En apenas diez días, sus reservas han subido un 15%, situándose por encima del 40% de su capacidad total. Este ascenso garantiza el suministro para los municipios de la zona sur y asegura la campaña agrícola de primavera.
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Guadalmellato y San Rafael de Navallana: Los pantanos que abastecen directamente a Córdoba capital presentan un estado envidiable. El Guadalmellato roza ya el 75% de su capacidad, lo que asegura el consumo de la capital para los próximos tres años, incluso en un escenario de ausencia total de precipitaciones.
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Bembézar y Retortillo: En la zona de la Vega, estos embalses han recibido aportaciones masivas de Sierra Morena, permitiendo que las comunidades de regantes miren al 2026 con un optimismo que no sentían desde 2019.
La Ciencia de la Escorrentía: Por qué este año es diferente
A diferencia de otros años donde la lluvia caía de forma torrencial y se perdía, este enero de 2026 las precipitaciones han sido persistentes y moderadas. Según los técnicos de la CHG, esto ha permitido:
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Saturación del suelo: La tierra ha absorbido la humedad necesaria, permitiendo que ahora toda la lluvia nueva se convierta en "escorrentía", fluyendo directamente hacia los cauces y arroyos que alimentan los pantanos.
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Recarga de Acuíferos: No solo vemos el agua en superficie; los niveles de las aguas subterráneas de la provincia han subido una media de 2 metros, lo que estabiliza el ecosistema local y protege nuestros olivares.
Impacto Económico: El "Verde" vuelve al campo
Para el sector primario de Córdoba, esta noticia es el mejor bálsamo posible tras la tensión del accidente de Adamuz. La Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA) Córdoba estima que estas lluvias han ahorrado a los agricultores de la provincia más de 12 millones de euros en costes de riego y tratamientos paliativos contra la sequía.
"No es solo agua, es tranquilidad para miles de familias que viven de la tierra. Este enero nos ha devuelto la esperanza de una cosecha digna", explican representantes del sector agrario cordobés.
Conclusión: Un tesoro que debemos cuidar
Aunque las cifras invitan a la celebración, el mensaje de las autoridades y de este diario sigue siendo de responsabilidad. La recuperación de los embalses en este 2026 es un regalo de la naturaleza que nos permite mirar al futuro con optimismo, pero también nos recuerda la importancia de seguir invirtiendo en infraestructuras hidráulicas modernas y en un consumo consciente. Hoy, Córdoba suena a agua, y ese es el sonido de la prosperidad.