Una víctima de Adamuz agradece al pueblo: "No dudaron"

Andalucía. Huelva. . Solemne misa funeral por los fallecidos en el accidente ferroviario de Adamúz, Córdoba. Foto: Gogo Lobato.

"Sin pensar en las consecuencias, no dudaron en sumirse en el caos de los hierros retorcidos, de la sangre, del dolor y de las lágrimas". Esa frase, dicha con una emoción muy visible, marcó uno de los momentos más intensos del funeral celebrado en Huelva por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.

Quien la pronunció fue Liliana Sáenz, hija de Natividad de la Torre, una de las 45 personas fallecidas. En su intervención, Sáenz quiso poner el foco en un gesto concreto: el auxilio que prestaron los vecinos de la localidad cordobesa a quienes viajaban en el tren.

El homenaje se centró en el dolor de las familias, pero también en el agradecimiento. El discurso buscó dar forma a ese sentimiento compartido, manteniendo el recuerdo de quienes murieron y el reconocimiento a quienes se volcaron en los primeros momentos tras el accidente.

  1. Funeral en Huelva y presencia institucional
  2. Palabras de Liliana Sáenz y agradecimiento a Adamuz

Funeral en Huelva y presencia institucional

El acto tuvo lugar en el pabellón Carolina Marín de Huelva y reunió a cerca de 4.350 personas. El recinto se llenó para recordar a las víctimas y acompañar a sus allegados en un encuentro marcado por el silencio, la emoción y los abrazos.

Entre los asistentes estuvieron varias autoridades: el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno; la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero; y los Reyes de España, Felipe VI y doña Letizia. Su presencia acompañó un funeral que se vivió como un momento de recogimiento colectivo.

Palabras de Liliana Sáenz y agradecimiento a Adamuz

El tramo más sobrecogedor llegó cuando Liliana Sáenz y su hermano tomaron la palabra durante algo más de diez minutos. En ese tiempo, pusieron voz al sufrimiento de las familias y a la dimensión de la pérdida: "Ellos no son solo los 45 del tren; ellos eran todo eso que ya nunca serán". También dejó una reflexión que conectó con el ambiente del pabellón: "eran miembros de una sociedad polarizada que se resquebrajó hace ya mucho y no nos damos cuenta".

Al comenzar, Sáenz dedicó un reconocimiento a Adamuz y a Córdoba capital, y dijo sentirse «unidas para siempre». Sobre el municipio cordobés destacó el impulso de ayudar sin medir riesgos: "Sin pensar en las consecuencias, no dudaron en sumirse en el caos de los hierros retorcidos, de la sangre, del dolor y de las lágrimas". Señaló que acompañaron a los heridos "hasta que estuvieron seguros de que estaban a salvo» y que después ofrecieron «el sustento y el cobijo de esos días amargos". Y remarcó, por encima de todo, que "pusieron todo su cariño, su entrega y su deseo" de lograr que aquel trance doliera un poco menos.