jueves. 18.04.2024

El 92 por ciento de los oncólogos y cirujanos en España ha experimentado al menos un problema de salud mental en 2023, lo que supone un aumento del nueve por ciento respecto al año 2022 y solo un siete por ciento menos que los resultados de 2021, según un nuevo estudio de Sony Healthcare Europe.

La encuesta, realizada a 600 oncólogos y cirujanos del Reino Unido, Alemania, Francia, España, Italia y los países nórdicos, revela que el agotamiento fue el problema de salud mental más común (35%) y el que experimentó el mayor aumento (12%) desde el año pasado. El insomnio y el agotamiento experimentaron un aumento, afectando al 33 y al 35 por ciento respectivamente.

El estudio, realizado por tercer año consecutivo por Sony, trata de calibrar el sentimiento de los principales profesionales de la medicina hacia su trabajo, y el papel de las nuevas tecnologías médicas al abordar los principales retos de los sistemas sanitarios.

Una abrumadora mayoría (97%) de estos profesionales médicos ha señalado que la actual escasez de personal está teniendo un impacto negativo en la eliminación de la acumulación de pacientes, que, en su opinión, tardará de media otros tres años en resolverse (3,15 de media). Esta previsión ha ido variando levemente en los diferentes años (3,15 en 2021 y 2,96 en 2022), lo que se traduce en un calendario exponencial que indica la existencia de retos nuevos o constantes.

Estos problemas actuales parecen estar influyendo en sus actitudes hacia su trabajo. La tristeza es la que experimenta el mayor aumento, pasando de un 24 por ciento en 2022 a un 37 por ciento en 2023.

La encuesta refleja estos sentimientos en relación con sus recursos, ya que los encuestados son más pesimistas en lo que respecta al papel que puede desempeñar la tecnología para eliminar los retrasos. El 72 por ciento cree que tiene un papel vital, un descenso del 21 por ciento desde el año pasado.

Así, pone de relieve el trabajo que deben realizar los socios tecnológicos del sector sanitario para volver a albergar la esperanza de que estos recursos puedan utilizarse de una forma que no suponga un reto añadido a las apretadas agendas, sino que alivie las cargas cotidianas durante periodos de tensión y presión con un impacto real y experimentado.

"Sabemos que ninguna tecnología puede sustituir a los esforzados y cualificados profesionales del campo de la medicina, pero con estos niveles de carga logística y emocional tres años después del inicio de la pandemia, no podemos negar que existe un fuerte sentido de la responsabilidad de prestar apoyo a través de nuestras asociaciones. La confianza en la tecnología ha vuelto a caer este año, por lo que nuestro papel como proveedor responsable no consiste en convencer de que la tecnología es la respuesta completa, sino en escuchar activamente y apoyar al personal para ofrecer soluciones que alivien realmente sus actuales retos cotidianos", señala el director de Soluciones Sanitarias para Europa de Sony, Ludger Philippsen.

El 92% de los oncólogos y cirujanos experimentaron un problema de salud mental