Sanidad financia un nuevo fármaco oral para dejar de fumar con menta

Tabaco.

Arrancar el año con una lista de buenos propósitos es casi un clásico, y uno de los más repetidos es dejar de fumar. Para quienes lo tienen en mente este 2026, llega una novedad que puede facilitar el camino: un nuevo fármaco que ha salido al mercado y que estará financiado por Sanidad.

Los laboratorios responsables aseguran que con ‘Recigarum’ (citisiniclina), ahora también en solución oral con sabor a menta, se puede abandonar el tabaco por completo en el quinto día. Aun así, el plan completo se mantiene en 25 días, con una pauta que va bajando la intensidad poco a poco.

Esta presentación líquida se suma a la versión en comprimidos, que ya estaba financiada en España desde 2023. La idea es ofrecer otra vía de administración para quienes prefieren evitar pastillas o buscan una alternativa más cómoda en el día a día.

  1. Recigarum en solución oral: qué aporta este nuevo formato
  2. Pauta de 25 días: cuándo hay que dejar el tabaco
  3. Datos sobre consumo y por qué la ayuda profesional marca la diferencia
  4. Financiación en España y debate sobre un acceso más igualitario

Recigarum en solución oral: qué aporta este nuevo formato

Según explica la información publicada por 'Recigarum', la novedad está en la solución oral, que llega en una bomba dosificadora. Cada pulsación administra 1,5 miligramos de principio activo, una cantidad equivalente a un comprimido homólogo.

El líquido, con sabor a menta, puede tomarse con o sin agua u otro líquido. Desde la farmacéutica Adamed, su director general, Bernardo de Rafael Töpfer, remarcó en rueda de prensa el compromiso de la compañía con nuevas opciones para abandonar el tabaco y afirmó: "Somos los únicos que vamos a lanzar una solución oral para conseguir dejar de fumar".

Además, la empresa trabaja en un estudio para valorar el uso prolongado del tratamiento. El objetivo es contemplar a pacientes que puedan necesitar más tiempo que los 25 días previstos en la pauta actual.

Pauta de 25 días: cuándo hay que dejar el tabaco

El tratamiento completo dura 25 días y se organiza de forma gradual. Al inicio, la administración es más frecuente: una dosis cada dos horas, con un máximo de seis dosis al día durante los tres primeros días.

Con el paso de los días, la pauta va reduciendo la frecuencia. El punto clave llega pronto: se debe dejar de fumar por completo al quinto día, tal y como señalan desde los laboratorios.

Si se produce recaída o el intento no funciona, el tratamiento debe interrumpirse. En ese caso, puede retomarse tras dos o tres meses, siguiendo la recomendación indicada en la información difundida.

Datos sobre consumo y por qué la ayuda profesional marca la diferencia

En rueda de prensa se recordó que, en línea con la última encuesta EDADES del Ministerio de Sanidad, el 25,8% de la población de 15 a 64 años afirma haber fumado a diario en los últimos 30 días. También se destacó que siete de cada 10 fumadores quieren dejarlo y que cuatro de cada 10 lo han intentado, aunque el tabaco sigue siendo la segunda sustancia psicoactiva más consumida.

El neumólogo y experto en tabaquismo Carlos Jiménez Ruiz subrayó el valor de combinar tratamiento farmacológico con apoyo psicológico para mejorar resultados. Definió el tabaquismo como una enfermedad "adictiva, crónica y de alta prevalencia" y recordó que es "la primera causa evitable de morbimortalidad" en los países desarrollados.

También avisó de lo difícil que puede ser dejarlo solo por voluntad propia, por la dependencia a la nicotina y el síndrome de abstinencia. Según indicó, intentar abandonar el tabaco sin ayuda profesional tiene una probabilidad de éxito del cinco por ciento, mientras que en quienes acuden a un sanitario para apoyo psicológico y reciben un fármaco la cifra sube a entre el 35 y el 55 por ciento.

En ese contexto, Jiménez Ruiz destacó: "Precisamente la citisiniclina es uno de los fármacos que ha demostrado ser eficaz para ayudar a combatir el síndrome de abstinencia y, en consecuencia, combatir la dependencia física que el fumador tiene por la nicotina y también es un fármaco de alta seguridad". Añadió que puede usarse con seguridad en pacientes polimedicados, al estar "prácticamente libre de interacciones", aunque pidió precaución si se toman medicamentos para la tuberculosis.

Financiación en España y debate sobre un acceso más igualitario

El coordinador nacional del Grupo de Trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), Raúl de Simón Gutiérrez, abordó la financiación selectiva de los fármacos para dejar de fumar en España. En su intervención, reclamó avanzar hacia la universalidad para evitar que el acceso dependa de filtros demasiado cerrados.

Según detalló, los criterios fijados por el Ministerio de Sanidad son "restrictivos", en opinión de las sociedades médicas, y señaló que no fueron consensuados con profesionales ni validados científicamente. Como ejemplo, advirtió de que las puntuaciones exigidas en las pruebas de dependencia dejan fuera al 80 por ciento de los fumadores, que no alcanzan esos umbrales.

Otro problema, añadió, es que cada comunidad autónoma decide qué profesionales pueden prescribir estos tratamientos. Eso provoca que en algunos territorios pueda hacerlo cardiología y en otros no, y que ocurra algo similar con psiquiatría u otras especialidades, una situación que, según afirmó, "genera muchísima inequidad" y reduce las opciones reales de acceso para los pacientes.